El conocido Tribunal Russell, que durante tres días examinó en
Barcelona la situación en Palestina, acusó a la Unión Europea (UE)
de ser cómplice de las violaciones del derecho internacional
cometidas por Israel, reporta Prensa Latina.
En un fallo emitido este miércoles, la citada corte denunció la
política de encubrimiento de los países del llamado viejo
continente, al proporcionar asistencia ilícita al régimen sionista y
legitimar su actuación en los territorios palestinos ocupados.
Para sus debates, el Tribunal Russell, impulsado en 1967 por el
filósofo Bertrand Russell para juzgar los crímenes de guerra
cometidos en Vietnam, partió del hecho de que Naciones Unidas, en
diversas ocasiones, calificó de ilegales algunas actuaciones de Tel
Aviv.
Deliberó, por tanto, sobre si las relaciones entre la UE y ese
estado constituyen hechos ilícitos en virtud del derecho
internacional público, que afecta a las relaciones entre países,
según la agencia oficial de noticias EFE.
Durante la lectura del veredicto, el ex ministro surafricano y
miembro del jurado, Ronald Kasrils, exigió a la UE la imposición de
sanciones diplomáticas, comerciales y culturales a Israel para poner
fin a la impunidad con la que actúa desde hace décadas.
La sentencia señala que el bloque europeo falla en su obligación
elemental de velar por el respeto de las normas fundamentales del
derecho internacional, que exigen utilizar todas las vías del Estado
de derecho e ir más allá de las simples declaraciones de condena.
A partir del testimonio de expertos y testigos que comparecieron
estos tres días, el jurado verificó, además, que algunas naciones de
la Unión vendieron armas a Israel, las cuales fueron usadas durante
el conflicto en Gaza, en diciembre de 2008 y enero de 2009.
Constató, asimismo, que la UE no protestó por la destrucción de
infraestructuras sufragadas por algunos de sus miembros durante los
ataques israelíes y que adquiere productos procedentes de colonias
judías en los territorios palestinos ocupados.
Tampoco exigió al gobierno de Tel Aviv el cumplimiento de
acuerdos bilaterales sobre derechos humanos, reza el fallo.
Considera el tribunal que el régimen de Tel Aviv practica una
política sistemática de discriminación con la población palestina,
que se puede calificar de apartheid, al cerrar las fronteras de Gaza
y limitar el desplazamiento de la población por el territorio.
Aunque las decisiones del Tribunal Russell no son vinculantes, el
magistrado del Tribunal Supremo y miembro del jurado, José Antonio
Martín Pallín, opinó que la sentencia tendrá un gran peso moral en
la opinión pública internacional sensible a estos temas.
En declaraciones a la agencia española el letrado lamentó la
actitud de desprecio por la ley de las autoridades judías.
Existe un sentimiento de que Israel se mueve con impunidad debido
al apoyo de Estados Unidos y a pesar del incumplimiento de
innumerables resoluciones de la ONU, remarcó.