El número de soldados estadounidenses invalidados para el combate
aumentó en los últimos tres años, revelaron este miércoles
estadísticas militares.
La cifra creció de 11 por ciento en 2007 a 16 en la actualidad,
destaca el diario USA Today.
Los sucesivos despliegues y problemas de salud físicos y mentales
son las causas que incapacitan a los uniformados, comentó el general
Perter Chiarelli, jefe de personal del ejército, reporta Prensa
Latina.
Es usual tener un problema en la rodilla después de la primera
contienda, pero luego de la tercera, de cargar una mochila hasta por
las montañas, el médico aconseja dejar el camino y reponerse.
Alrededor del 70 por ciento de los miembros del ejército
norteamericano fue a la guerra, la mitad de ellos una vez, y cerca
de la tercera parte dos veces.
En total, el 13 por ciento tiene tres períodos combativos en su
haber, mientras que el cuatro estuvo incapacitado.
Aunque cuando esto ocurre el ejército busca adicionar militares
de otras unidades, el incremento de las bajas afecta hoy las
misiones del país en los conflictos bélicos, aseguró el rotativo.
El peor grupo, indican las estadísticas, es el que necesita
tiempo para rehabilitación o cirugías, o espera una revisión médica
que indique su aptitud para la guerra.
Datos del Departamento de Defensa aseguran que entre 2006 y 2008
los casos de problemas en las rodillas aumentaron de 1,4 a un millón
900 mil.
Los desordenes mentales crecieron en 67 por ciento durante ese
período, de 657 mil 144 casos a un millón 100 mil.
Por otra parte, al inicio de las contiendas de Iraq y Afganistán
los soldados con problemas tenían 12 meses de descanso junto a las
familias, pero ese período ha ido aumentando a 14 o 15 meses,
agregaron las fuentes.