El
presidente boliviano, Evo Morales, denunció este miércoles el
trasfondo político que subyace tras el informe de Estados Unidos
sobre lucha antinarcóticos en el país altiplánico.
Estados Unidos usa la lucha contra el narcotráfico con fines
geopolíticos, como un instrumento de control sobre gobiernos
democráticos, denunció el dignatario en la sede de su
administración, reporta Prensa Latina.
Morales probó con cifras que durante su gestión aumentaron los
operativos de 28 mil 219 entre 2000 a 2005 a 42 mil 928 desde
entonces, y las confiscaciones de 48 toneladas a 91, el 44 por
ciento de ellas peruana, de tránsito hacia Brasil.
Es parte de una lucha política entre el gobierno norteamericano y
los pueblos que luchan por su liberación, agregó.
Con respecto a las incautaciones de marihuana, informó que
subieron de 91 toneladas a cuatro mil 22, aunque Washington no
cooperaba en este acápite.
Nunca participa ni coopera Estados Unidos en la lucha contra la
marihuana, no les interesa, lo hacemos con nuestros propios
recursos, señaló el mandatario.
Con respecto al incremento de los cultivos ilegales de hojas de
coca, reconoció que hubo un aumento, pero hizo hincapié en el
trabajo de disuasión con los productores durante su gestión.
Antes la reducción era forzosa, militarizada, con muertos y
heridos, y hemos implementado una reducción concertada y pacífica,
añadió.
Recordó que durante administraciones previas las cifras del
cultivo también aumentaban y los gobiernos de turno recibían el
visto bueno de Estados Unidos.
También comparó los datos con otros países como Perú y Colombia,
que pese a tener más hectáreas dedicadas al cultivo fueron
certificadas por Washington.
Se ha reducido constantemente la colaboración en millones de
dólares para Bolivia, y pese a la falta de recursos técnicos y a que
no recibimos programas de desarrollo alternativo, como en los
gobiernos neoliberales, hemos avanzado, declaró.
Morales argumentó que sin la participación de la Agencia
Antinarcóticos Estadounidense (DEA) han sido mejor los operativos en
suelo boliviano, y recalcó que el esfuerzo principal debe centrarse
en el mercado.
Mientras no acaben con la demanda (el mercado), no se acabará el
narcotráfico, concluyó.