El canciller cubano, Bruno Rodríguez, recalcó este miércoles que
durante medio siglo su país fue víctima de agresiones
estadounidenses y actos de terrorismo, y que la política de
Washington se mantiene intacta.
Al usar de la palabra en el segmento de alto nivel del Consejo de
Derechos Humanos (CDH) de las Naciones Unidas, el diplomático hizo
énfasis en las transgresiones que se comenten actualmente en el
mundo e impiden el desarrollo de los pueblos, reporta Prensa Latina.
En especial, exigió responsabilidades por las violaciones de los
derechos humanos cometidas en Abu Ghraib, Bagram, Guantánamo y otros
centros de tortura y muerte, y emplazó a los países europeos que
permitieron vuelos secretos y cárceles clandestinas.
De otro lado, consideró que lo ocurrido en Palestina durante años
constituye un verdadero genocidio, al tiempo que señaló a las
dictaduras militares impuestas por Estados Unidos durante décadas
como causantes de decenas de miles de muertes.
En el tercer día de sesiones del CDH, el ministro cubano de
Relaciones Exteriores precisó en su discurso que una nueva escalada
subversiva ha sido lanzada contra su país, sin el menor respeto a
principio ético alguno.
Se pretende presentar a mercenarios como patriotas, a agentes
pagados de los Estados Unidos en territorio cubano como disidentes,
a delincuentes apátridas como prisioneros de conciencia, anotó.
Rodríguez argumentó que la poderosa maquinaria del imperio no
vacila en utilizar a un recluso reincidente y sancionado en debido
proceso, por delitos comunes, y luego reclutado en prisión, para
presentarlo como un luchador por los derechos humanos.
Para obtener espurios dividendos políticos, pese a esmerados
cuidados médicos, fue luego lanzado a la muerte, hecho lamentable,
como expresó el presidente Raúl Castro Ruz. Es otra víctima de la
política subversiva de los Estados Unidos contra Cuba, agregó.
Al abundar en torno al tema, destacó que desde el triunfo de la
Revolución cubana en 1959 no se dio jamás en la mayor de las
Antillas, un solo caso de asesinato, tortura o ejecución
extrajudicial.
Nunca existió un escuadrón de la muerte ni una Operación Cóndor.
Cuba tiene una ejecutoria meritoria e intachable en la protección
del derecho a la vida, incluso fuera de sus fronteras, acotó.
En otra parte de su intervención, el diplomático recordó que la
isla caribeña fue víctima de agresiones norteamericanas y actos de
terrorismo. Cinco mil 577 cubanos perdieron la vida o quedaron
discapacitados, puntualizó.
Los autores de la destrucción en pleno vuelo de un avión de
Cubana de Aviación en 1976 gozan de impunidad protegidos por el
gobierno estadounidense; una epidemia de dengue, resultado de un
ataque bacteriológico, provocó la muerte de 102 niños, anotó.
En razón de una cadena de atentados con bombas terminaron con la
vida en 1997 en La Habana de un joven italiano; y la llamada Ley de
Ajuste Cubano y la política de Pies secos- Pies mojados alientan la
emigración ilegal y cobran vidas, indicó.
Rodríguez hizo hincapié en el hecho de que el bloqueo económico,
comercial y financiero impuesto a Cuba es un acto de genocidio,
tipificado en la Convención contra el Crimen de Genocidio y es una
violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos.
Debo proclamar, a nombre del pueblo heroico y noble de Cuba, que
ninguna campaña nos apartará de nuestros ideales de independencia y
libertad, sentenció finalmente.