Desde principios de años los productores arroceros cubanos
batallan por incrementar la producción de este cereal, importado en
el mercado exterior a precios de hasta 600 dólares la tonelada,
reporta la AIN.
Reportes noticiosos provenientes de casi todo el país destacan
cuán inmersos se hallan las cooperativas, campesinos y entidades del
Estado en tareas que van desde la selección de buenas semillas hasta
el aprovechamiento de las tierras y de los embalses.
Por ejemplo, unos 40 campesinos villaclareños producen semilla de
alta calidad genética, cuyos resultados los avala la demanda de
variedades como Reforma y Jucarito 104, que abarcan el 60 por ciento
de la superficie plantada en ese territorio central.
En la provincia de Santiago de Cuba se prioriza el
aprovechamiento de tierras ociosas, y usufructuarios como Eduardo
Carrazana, del poblado El Caney, ya tiene plantadas unas tres
hectáreas de la variedad M-10 e igual cantidad lista para el
cultivo.
Ante los problemas con los embalses que benefician los llanos de
la zona oriental de Yara, donde han disminuido los volúmenes de
agua, los arroceros granmenses pretenden superar las 55 mil 796
toneladas de arroz acopiadas en el pasado año.
Para ello realizarán las plantaciones en Río Cauto, Bayamo, Cauto
Cristo y Jiguaní, territorios favorecidos por las precipitaciones en
2009.
En 2010 proyectan la cosecha 69 mil toneladas del cereal y
aspiran a que Granma recupere la condición de mayor potencia
arrocera del país.
La provincia de Guantánamo también fomenta la producción de este
cultivo mediante un programa de siembra de más 249 hectáreas, y
actualmente se consolidan los llamados polos arroceros en los
municipios de Yateras, Baracoa, Imías y El Salvador.
Para este año los agricultores montañeses pretender destinar unas
400 toneladas del cereal al autoabastecimiento de su población, lo
cual constituirá un acontecimiento para quienes siempre se han
dedicado al cultivo de viandas, café y cacao.
Por otra parte, según informó la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños el sector campesino, que ya cuenta con unos
200 mil cultivadores del grano, reafirmó el compromiso de vender al
Estado, seis millones de quintales de arroz, lo que representaría un
10 por ciento de crecimiento con respecto al 2009.