Con rapidez e intensidad Cuba fortalece la participación
campesina en la producción de arroz, un renglón básico para reducir
la importación de alimentos cuyos precios son notablemente elevados.
En un análisis sobre la situación de la oriental provincia de
Granma, principal cosechadora del grano en el país, dirigentes
nacionales y locales impartieron indicaciones para acelerar los
preparativos con vistas a la decisiva campaña de siembra de la
próxima primavera.
Hay menos agua que el año pasado, lo cual limita la plantación en
el municipio de Yara, pero los cooperativistas de Granma prevén
sobrepasar el millón 500 000 quintales (75 000 toneladas) del cereal
húmedo en cáscara vendido al Estado en el 2009, explicaron.
La solución, señalaron, estará en sembrar más áreas que las
previstas anteriormente en los municipios de Río Cauto, Cauto
Cristo, Manzanillo, Campechuela y Bartolomé Masó, en los que urge
alistar canales, sistemas eléctricos de bombeo y otras condiciones.
Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños, destacó que serán determinantes las
cooperativas de créditos y servicios (CCS) comprometidas a aportar,
desde el 2013, 100 000 quintales (5 000 toneladas) por año.
Añadió que en el 2009 había 14 CCS de Granma en ese movimiento de
alta productividad, a las cuales correspondió el 62% del grano
vendido por los campesinos. Este año suman 21 y prevén aumentar la
contribución.
Cuba consume cada año cerca de 800 000 toneladas del grano, pero
sus empresas estatales y cooperativas produjeron 715 800 en el 2003
y 436 000 en el 2008, según la Oficina Nacional de Estadísticas.