Datos recogidos este martes en el Observatorio San Calixto de
Bolivia indican que un vacío sísmico entre las regiones chilenas de
Arica e Iquique podría derivar en un nuevo terremoto de importante
magnitud.
Según el investigador y físico de la institución boliviana Edson
Burgoa esa zona no ha mostrado variación como consecuencia del sismo
de 8.8 grados reportado el pasado sábado en territorio chileno, y
eso constituye un peligro, reporta Prensa Latina.
En la región no ha ocurrido un sismo de gran magnitud, lo que de
alguna forma nos está diciendo que va a ocurrir un gran terremoto,
una ruptura que se daría en algún lugar a lo largo de los más de 500
kilómetros desde Arica a Iquique, comentó Burgoa.
El territorio en cuestión no reporta movimientos en su placa
tectónica, y de momento el resultado es el proceso de deformación de
la superficie y, por tanto, la acumulación de energía, agrega el
investigador.
Es como cuando agarramos una regla por ambos lados, si
presionamos la regla, en algún momento vamos a deformar el material
primero y luego se va a romper, es el mismo proceso, graficó.
En San Calixto han calculado que un gran terremoto en Arica puede
ser sentido en La Paz con una intensidad de hasta seis grados, lo
que derivaría en rajaduras en construcciones bien diseñadas y el
colapso de algunas casas de adobe.
Burgoa reconoció que todavía no se encontró la manera de predecir
con exactitud cuándo puede ocurrir un terremoto, aunque es posible
estimar un determinado período a partir de registros históricos.