El gobierno boliviano descalificó este martes el más reciente
informe estadounidense sobre narcotráfico en la región, que critica
la labor contra las drogas de las autoridades de esta nación
altiplánica.
El viceministro boliviano de Defensa Social Felipe Cáceres
aseguró que desde la salida del país de la Agencia Estadounidense
Antinarcóticos (DEA) se han duplicado las incautaciones, reporta
Prensa Latina.
Cáceres señaló que en los primeros cuatro años del gobierno de
Evo Morales se incautaron más de 91 toneladas de droga, frente a las
49 toneladas secuestradas entre 2000 y 2005.
Además, destacó que frente a los cuatro mil operativos antidrogas
anuales realizados durante administraciones anteriores, en la
gestión de Morales se llegó a 10 mil por año, por lo cual rechazó el
informe norteño.
El gobierno boliviano no reconoce autoridad a Estados Unidos para
certificar o descertificar la lucha antidroga, la única instancia
acreditada internacionalmente es la ONU y su informe se conocerá en
junio, sostuvo en una rueda de prensa.
Asimismo, Cáceres rechazó que carteles de Colombia, Brasil o
México estén operando en Bolivia y aseguró que se trata de
individuos vinculados a las mafias de esos países.
No existen carteles aquí, hay personas, pero no organizaciones
operando en nuestro territorio, aseguró el viceministro.
El funcionario agregó que las organizaciones de productores de
coca tienen voluntad política para cumplir con los convenios de
erradicación firmados con el gobierno porque reconocen que los
excedentes se desvían a actividades ilegales.
No obstante, admitió que los cultivos de coca aumentaron en un
7,6 por ciento, y reconoció que su país carece de mejores medios
técnicos sobre todo en inteligencia antidroga para combatir a las
mafias.
Al respecto, la jefa de Bancada del gubernamental Movimiento Al
Socialismo (MAS) en la Cámara Baja, Rebeca Delgado, denunció que el
informe estadounidense se fundamenta en criterios políticos y no
técnicos.