¿Tendrá la crisis económica global una salida militar?, se
preguntaron este martes economistas y científicos sociales en el XII
Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, que
transcurre en la ciudad de La Habana.
El académico mexicano John Saxe-Fernández planteó la interrogante
en una de las sesiones, al señalar que el capitalismo en su fase
agónica actual recurre a cualquier vía para sobrevivir, incluida la
militarización de las relaciones internacionales y la represión
interna y externa a cualquier intento de redención social.
Ante un panel en esta segunda jornada del evento, el politólogo
refirió que la única crisis de la magnitud de la actual fue la de
1929, y aquella condujo directamente a la Segunda Guerra Mundial.
El escenario hoy es mucho más complejo, al agotarse el petróleo y
otros hidrocarburos, mientras que los problemas ecológicos y miles
de cohetes nucleares y otras armas podrían destruir en un instante a
la Humanidad, reflexionó.
Recordó que más de un millón de iraquíes han muerto en una guerra
que Estados Unidos inició por el control de las reservas de
combustible en el Medio Oriente, y hay un recrudecimiento de la
intervención en Afganistán para tener el dominio estratégico en la
rica región del Asia Central.
A un presidente guerrerista como George W. Bush lo siguió otro
supuestamente menos agresivo, pero en la práctica Barack Obama
mantuvo o incrementó las políticas intervencionistas de su
predecesor, dijeron varios de los presentes.
El argentino Claudio Katz descartó una guerra como la de 1939,
dado el predominio militar estadounidense y la subordinación de
Europa y Japón a la hegemonía yanqui, pero dijo que grandes
agresiones imperiales concertadas pueden ocurrir, para controlar los
recursos naturales y mantener el actual orden mundial.
En la historia capitalista crisis y guerras van juntas, así que
estemos atentos y luchemos contra esa tendencia que está en el
propio carácter autodestructivo del capitalismo, consideró.
El uruguayo Antonio Elías Dutra pronosticó que se trata de
reconstituir las bases neoliberales que han sido muy golpeadas por
esta crisis, y la solución podría ser de una forma más o menos
autoritaria, de acuerdo con la resistencia que opongan los pueblos.
Reflexionó que un panorama de intervenciones directas, políticas
de subversión y guerrerismo, de disuasión es apreciable en este
momento.
Nada es casual -alertó-, la IV Flota fue revitalizada, hay
intentos de secesión en Bolivia, el incremento de las bases
militares en Colombia, Panamá y otras regiones del Caribe, los
planes magnicidas contra el presidente Hugo Chávez, el golpe de
Estado en Honduras, la ocupación militar de Haití, y el
recrudecimiento del bloqueo imperialista sobre Cuba son parte de
esta visión.
El profesor cubano Vicente Escandell precisó que estamos ante la
disyuntiva de socialismo o barbarie, planteada por la gran
revolucionaria alemana Rosa Luxemburgo.
Para evitar la barbarie es esencial elevar las luchas sociales y
el enfrentamiento a las políticas neoliberales que se reciclan
para salvar al sistema de su actual crisis multilateral y
generalizada, sentenció.