Cuba llamó hoy en Naciones Unidas (ONU) a cumplir con los
compromisos de ayuda oficial para el desarrollo, a fin de concretar
los acuerdos de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada
en Beijing en 1995.
Yolanda Ferrer Gómez, miembro del Consejo de Estado de la Isla,
declaró que esos objetivos constituyen el eje central para vencer y
eliminar la pobreza, la discriminación, el analfabetismo, la
violencia y las desigualdades que imperan en el mundo entero,
informa la agencia de noticias Prensa Latina.
Al hablar ante la 54 sesión de la Comisión de la ONU sobre la
Condición Jurídica y Social de la Mujer, la dirigente cubana resaltó
la necesidad de una paz duradera y de un desarrollo sustentable,
justo y equitativo.
La también Secretaria General de la Federación de Mujeres Cubanas
agregó que mientras la preservación del medio ambiente, la paz y el
respeto a todos no sea una realidad, no habrá avance sustancial ni
beneficio efectivo para la mujer.
Ferrer Gómez sentenció que la promesa de aportar el 0,7 por
ciento del Producto Interno Bruto de los países desarrollados
continúa siendo una tarea pendiente y una deshonra para quienes se
enriquecen a base del saqueo y la explotación, mientras se
desentienden de las justas aspiraciones y necesidades de los países
empobrecidos.
Asimismo, señaló que la crisis económica globalizada, provocada
por la aplicación de políticas neoliberales, afecta de manera
particular y devastadora a los países del tercer mundo y
especialmente a las mujeres.
La Plataforma de Acción de Beijing trazó las acciones para
enfrentar los problemas de la mujer en los campos de la pobreza,
educación, salud, violencia, conflictos armados, derechos humanos,
medios de comunicación y medio ambiente, entre otros
Asha-Rose Migiro, subsecretaria General de la ONU, señaló que a
pesar de los avances registrados sobre el estatus de la mujer,
todavía existen leyes discriminatorias contra las féminas.
La funcionaria denunció que en estos momentos el número de
mujeres pobres sobrepasa al de los hombres, al tiempo que las
primeras reciben menos salario que los segundos por un mismo trabajo
y representan dos tercios de los analfabetos del planeta.