Liderar las tareas en el surco, el aula, o cualquier otro puesto,
es el principal deber de la juventud cubana para potenciar el
desarrollo del país y garantizar la continuidad de la Revolución.
La afirmación centró ayer los planteamientos de los 300 delegados
a la asamblea de balance de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en
la oriental provincia de Granma, previa al IX Congreso de la
organización.
Víctor Gaute López, integrante del Secretariado del Comité
Central del Partido, destacó la responsabilidad de los dirigentes y
militantes de la UJC en demostrar con su ejemplo que se puede
trabajar mejor en pos de fortalecer la Revolución y garantizar su
continuidad.
Llamó a extender con celeridad las buenas experiencias, los
mejores ejemplos, a no dejar espacio a la blandenguería ni convivir
con lo mal hecho, y recordó que los enemigos de la Revolución cubana
pretenden destruirla desde dentro.
La primera secretaria del comité nacional de la UJC, Liudmila
Álamo, convocó a elevar la ejemplaridad de la militancia, dijo que
funcionar no es solo cotizar o asistir a las reuniones, y exhortó a
atender de manera especial el cumplimiento de la misión principal de
cada colectivo.
Luis Virelles Barreda, primer secretario del Partido en la
provincia, recordó que la juventud ha sido, históricamente, la
fuerza de mayor pujanza, y es la responsable de garantizar la
continuidad de la Revolución.
El también integrante del Comité Central señaló que es preciso
hacer avanzar el proceso revolucionario en el pedacito de patria
donde actúa cada comité de base, y que el delito mayor es dejar de
ser joven antes de tiempo. Recordó cómo las jóvenes generaciones han
marcado siempre el ritmo de la historia.
Luis José Labrada, campesino del municipio de Cauto Cristo,
destacó la necesidad de fortalecer la preparación política e
ideológica desde edades tempranas, mientras Yoandra Perea, del
hospital Celia Sánchez Manduley, de Manzanillo, ratificó el valor
estratégico de acciones que garantizan la sostenibilidad y el
perfeccionamiento del sistema de salud, entre ellas, el ahorro de
recursos.
La asamblea, caracterizada por una alta participación de sus
delegados, ratificó a Manuel Valera Escalona en el cargo de primer
secretario de la organización en Granma.