Pueblo nuevo, vida nueva

Santa Cruz del Sur a 15 meses del desastre ocasionado por el huracán Paloma

Miguel Febles Hernández

Santa Cruz, Camagüey.— Los abuelos Delia Rosa Pérez y Wilfredo Nemesio Sánchez viven por estos días, junto al resto de los santacruceños, momentos de sano regocijo: en poco más de un año la imagen de su pueblo ha dado un vuelco sustancial.

foto: Orlando Durán HernándezLos destrozos del huracán.

Las vivencias de ambos ancianos son ahora muy distintas a las experimentadas hace casi ocho décadas cuando, siendo niños, fueron testigos del mayor desastre natural ocurrido en Cuba, el 9 de noviembre de 1932, que arrasó Santa Cruz del Sur y cubrió de luto la zona con 3 000 víctimas fatales.

Justo un día antes, pero del 2008, otro enorme y peligroso huracán, esta vez agazapado tras el tierno nombre de Paloma, se ensañó nuevamente con el poblado y devastó buena parte de la infraestructura económica y social del territorio, aunque sin lamentar la pérdida de vidas humanas.

Cuando las olas y la embestida de los vientos de 200 kilómetros por hora echaron abajo el caserío del litoral, ya sus habitantes hacía mucho se encontraban a buen recaudo en centros de evacuación de la localidad y de la capital provincial, a donde llegó de inmediato el mensaje de aliento de la máxima dirección del país.

Una parte del nuevo poblado construido en 450 días.

A escasas horas del paso de Paloma, el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los consejos de Estado y de Ministros, visitó a los evacuados y les aseguró que, en medio de la compleja situación creada, sus necesidades serían atendidas y Santa Cruz resurgiría del desastre en condiciones más favorables y decorosas.

Para Delia Rosa y Wilfredo tuvo también palabras sumamente emotivas: "Trabajaremos —les dijo— para que vuelvan a tener una casa más bonita", expresión de un principio básico de la Revolución: nadie, en tales circunstancias, quedaría desamparado y abandonado a su suerte.

Fotos: Orlando Durán HernándezDel nuevo organopónico han salido ya 27 toneladas de productos frescos de 12 variedades rumbo a Santa Cruz del Sur.

PRINCIPALES DESTROZOS EN LA VIVIENDA

En esos días aciagos, un equipo de periodistas sobrevoló las áreas devastadas con el propósito de obtener imágenes abarcadoras del desastre. Abajo, un pueblo golpeado por la naturaleza comenzaba a resarcir los daños, mientras esperaba por el arribo de ayuda, que no demoró en aparecer.

Poco a poco, a medida que se estabilizaba la situación, se tuvo una idea lo más exacta posible de la magnitud del suceso: solo en el sector de la Vivienda, 10 210 inmuebles recibieron algún tipo de afectación (cerca del 58% del fondo habitacional), de los cuales 1 507 quedaron totalmente derribados.

Al recibir información preliminar sobre lo acontecido, el segundo secretario del Comité Central del Partido impartió instrucciones de formar un contingente de las FAR y el MININT para edificar 188 viviendas, con la recomendación de replantearse su ubicación alejada del litoral.

Todavía en la memoria de quienes lo escucharon en la Universidad de Camagüey permanecen intactas sus expresiones cargadas de seguridad y optimismo: "Los revolucionarios —comentó entonces— no se rinden al enemigo ni a los huracanes; confíen en la Revolución, como nosotros confiamos en ustedes".

CUMPLIR LA PALABRA EMPEÑADA

Nadie dudó en el nombre ni en sus propósitos: se llamaría Contingente 50 Aniversario de la Revolución, hermosa manera de identificar una tarea, en la que combatientes de las FAR y el MININT, junto a los damnificados y movilizados de diversos sectores, trabajarían codo con codo para cumplir en fecha la misión encomendada.

Al frente fue designado el coronel de la reserva Mauro Espinosa Yero:

"Transcurridos 450 días de arduo batallar, nos embarga hoy la satisfacción de haber concluido la obra que remedia los males mayores impuestos por el huracán Paloma, al barrer del litoral de Santa Cruz del Sur las viviendas más débiles, dejando sin hogar a cientos de familias humildes."

Se trata de una bella comunidad de 48 edificios biplantas, ubicados a más de cuatro kilómetros del mar, en la llamada zona de desarrollo del sureño municipio, donde brigadas del MICONS construyen otras 112 viviendas, hasta completar 300 confortables apartamentos que mejorarán el fondo habitacional del territorio.

"Para lograr tan ambicioso empeño —comenta Mauro— fueron necesarias intensas jornadas de labor, respaldadas por un eficiente sistema de organización de las fuerzas, bajo un mando único, que propició la productividad de los constructores, el óptimo empleo de los recursos y la calidad de los trabajos."

Visiblemente emocionado ante lo que constituye, hoy por hoy, un monumento a la unidad y espíritu solidario del pueblo cubano, el ingeniero militar reconoce el apoyo ofrecido por los santacruceños:

"La agrupación FAR-MININT deja aquí una obra visible y perdurable, pero se lleva el cariño de un pueblo que supo compartir con nosotros durante poco más de un año, en medio de necesidades de todo tipo, para cumplir con la palabra empeñada del compañero Raúl."

HURACÁN DE TRABAJO Y PASIÓN

A 15 meses del desastre ocasionado por el huracán Paloma en Santa Cruz del Sur, resulta visible por doquier la acción transformadora del hombre, consciente desde un primer momento de que solo con el trabajo y el aporte cotidiano podría acelerarse el proceso de recuperación.

Fidel Sosa Pérez, director municipal de la Vivienda, explica que ya, en estos momentos, ha sido resuelto el 61% de las afectaciones en los hogares del territorio, mientras fueron remozados y puestos a funcionar cerca de 200 centros educacionales, de la Salud y el Comercio.

A ello se suman otras obras de especial magnitud, como la nueva central telefónica, el tendido del cable de fibra óptica hasta la ciudad de Camagüey, la conductora de agua, la pavimentación de 18 kilómetros de calles y carreteras, las tres hectáreas de cultivo semiprotegido y la rehabilitación del muro de contención de la Presa Najasa 2.

"El reto mayor que tenemos ahora —asegura Juan Ricardo Poll Gean, primer secretario del Partido en Santa Cruz del Sur— es el compromiso de cuidar y embellecer lo logrado, y multiplicar la pujanza hasta ahora demostrada en los decisivos frentes de la producción y los servicios.

"Este es un pueblo que ha sufrido mucho los embates de los ciclones, pero es capaz de erguirse sobre las dificultades y avanzar. Gente noble, sencilla y trabajadora, el santacruceño sabrá estar a la altura de este gesto generoso de la Revolución para restañar, lo más pronto posible, las heridas ocasionadas por Paloma."

 

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