Una cooperativa que produce

Eugenio Pérez Almarales

La Cooperativa de Producción Agropecuaria Primer Soviet de América, en Bayamo, de obligada referencia cuando se habla de la vanguardia cañera en Cuba, logra rendimientos que duplican la media nacional con la mayor parte de sus tierras en secano, diversifica las producciones y transforma áreas perdidas en provechosas.

 Fotos del autorLa brigada de corte manual, millonaria, en plena faena.

Fundada en mayo de 1983, con nueve socios y un patrimonio de 18 000 pesos, cuenta hoy con cerca de 200 cooperativistas y 726 000 pesos en propiedades —más de 40 veces la cantidad inicial—, elementos que asombran a muchos, quienes la miran como al espejo en el cual resulta difícil reflejarse; sin embargo, es una experiencia generalizable.

DE RÉCORDS Y ESTABILIDAD

Ivis Villa Milán, jefa del departamento económico de la entidad, recuerda que lograron el mayor rendimiento de la historia en la zafra 1989-1990, ascendente a 139,7 toneladas por hectárea y que el mejor del periodo especial fue de 100,2 en la contienda 2007-2008.

Jorge Gómez, funcionario de la ANAP en la provincia, explicó a Granma que la Primer Soviet, orgullo del territorio, supera habitualmente las 80 toneladas de caña por hectárea (mientras la media nacional fue de poco más de 34 el año pasado), y el mérito es mayor, pues incursiona con éxito en otros renglones, asume áreas ajenas y las saca de la debacle.

Ramón Romero Pérez —Ramoncito—, presidente de la unidad, quien se estrenó aquí recién graduado de ingeniero agrónomo en la Universidad de Granma, pronto cumplirá 25 años al frente de la CPA, de la cual es líder indiscutible, y donde se respira fraternidad, orden y consagración al trabajo.

"Dedicamos más de 600 hectáreas a la caña y esperamos llegar en el segundo semestre a unas 1 400. Solo la cuarta parte del área está bajo riego por goteo y el resto en secano, pero también muy bien atendida, combinando equipos mecanizados con bueyes", añade.

DIVERSIFICACIÓN

La Cooperativa Primer Soviet produce, también, más de 10 000 quintales de arroz anualmente. Asimismo, laboran en el fortalecimiento de la producción de ganados mayor y menor, en el cultivo de viandas, hortalizas y frutales.

La cooperativa se propone una producción creciente de carne.

Aunque con poca experiencia, lograron ya incorporarse al Movimiento del Millón de litros de leche y garantizan ese alimento a más de un centenar de niños.

"Estamos incorporando a los inseminadores, trabajamos en el mejoramiento genético de las reses y entramos en la ceba de toros", señala.

"Este año entregaremos 75 toneladas de carne de cerdo y más de 100 en el 2011, como resultado de convenios con la Empresa Porcina", agrega.

En el 2009 iniciaron el cultivo de árboles frutales. Desarrollaron un vivero, comenzaron a capacitar personas para que dominen técnicas de injerto y las vías para producir posturas, y ya pueden lograr 200 000 al año.

Ante el desarrollo de otros renglones, nos asaltó una preocupación:

¿Y eso no debilita la dirección fundamental de trabajo de la cooperativa?

"Para nosotros está claro que nuestra misión principal es cultivar caña, de la cual obtendremos la mitad de los cuatro millones de pesos que produciremos este año, pero es estratégico diversificar la producción, para elevar los resultados económicos y ayudar a resolver necesidades de los cooperativistas y del país", responde Ramoncito.

"Tenemos un reglamento, por el cual se exige y sobre el que se ha forjado una cultura de trabajo", enfatiza.

"Hay un gran sentido de la solidaridad, pero cada cooperativista tiene sus tareas precisas, cada vez más sus ingresos dependen de los resultados de su trabajo, y ahora reciben alrededor de 30 pesos diarios como promedio".

"Repartimos la comida —la producida en la CPA— por jornadas trabajadas. Si trabajaste 26 días al mes, tienes derecho a 26 libras de arroz, por ejemplo".

LOS PILARES

Entre los cimientos de los resultados de la Primer Soviet figura el empleo de los adelantos de la ciencia y la tecnología, de lo cual se encargan directamente cuatro ingenieros agrónomos, junto a técnicos en agricultura, veterinaria y maquinaria.

En el organopónico cultivan lechuga, remolacha y otras hortalizas, principalmente para el autoconsumo.

También, un equipo dedicado a la contabilidad, "que nos dice en qué ganamos o perdemos, cuál es el costo por peso de cada una de las producciones. Es una luz para la dirección de la cooperativa", subraya.

Gustavo Llovet Infante es otro de estos pilares. Se jubiló en la Primer Soviet hace siete años; desde entonces ayuda en lo que sea necesario y se desempeña como secretario general del núcleo del Partido, "una alta responsabilidad; respondemos por lo que hagan el presidente y cada uno de los compañeros", afirma.

"Estamos preparando cuadros, porque si un día la Revolución necesita a Ramoncito en otra parte, tenemos que seguir marchando como con él".

 

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