El sismo de 8,8 grados en la escala de Ritcher del pasado sábado
en el centro-sur de Chile, es el segundo más fuerte de su historia y
el quinto a nivel mundial, reporta Prensa Latina.
El epicentro se situó a una profundidad de unos 35 kilómetros y a
unos 100 de Concepción, la gran ciudad más cercana.
Los sismólogos calculan que aquí se registra casi la mitad de
toda la actividad sísmica del mundo por estar en el llamado Cinturón
de Fuego del Pacífico, donde frecuentemente se producen terremotos y
erupciones volcánicas.
El seísmo fue consecuencia del choque entre las placas tectónicas
de Nazca y la Suramericana, una de las zonas sísmicas más activas
del planeta.
Estas placas son grandes bloques de la superficie terrestre que
se van deslizando una encima de la otra a un ritmo de 80 milímetros
al año.
El primer gran terremoto de que se tenga noticia ocurrió el 8 de
febrero de 1570 en Concepción, a unos 500 kilómetros al sur de
Santiago.
La tierra de agrietó y un maremoto acompañó el fenómeno telúrico,
y aunque no hay registro de víctimas fatales, sí hubo una gran
destrucción.
En Santiago hubo el 13 de mayo de 1647, en pleno período
colonial, un violento sismo con una magnitud estimada en 8,5 grados
en la escala de Richter, lo que causó la muerte a unos 600
habitantes y arrasó la casi totalidad de las edificaciones.
Más adelante en la historia, la ciudad de Copiapó, al norte de la
capital, fue escenario en 1822 de dos fuertes terremotos, uno de 8,2
grados el 5 de noviembre, y otro de 8,5 grados el 19 del propio mes.
Este sismo ocasionó marejadas que dañaron los puertos de Quintero
y Valparaíso, y dejó un saldo de 200 fallecidos.
Concepción volvió a ser destruida por un sismo de 8,3 grados en
la escala de Richter el 20 de febrero de 1835, el cual fue
documentado por el propio Charles Darwin, quien reportó afectaciones
en todo el centro de Chile.
La cronología también da cuenta en 1868 de un violento fenómeno
telúrico de 8,5 grados que provocó unos 25 mil muertos en el norte
de Chile y el sur de Perú, y fue percibido con fuerza en el resto
del territorio de ambos países y en Bolivia.
En 1906 tocó el turno al puerto de Valparaíso, cuya zona urbana
quedó virtualmente reducida a escombros y se calcula que dejó un
saldo de tres mil muertos, la mayoría de las cuales quedó sepultada
bajo las ruinas.
En Chillán tuvo lugar la siguiente catástrofe en el sur del país,
el 24 de enero de 1939, al ser sacudida por un sismo de 7,8 grados
que ocasionó unas 30 mil víctimas fatales.
Cerca de Valdivia, en la parte meridional de Chile, ocurrió el 21
de mayo de 1960 un sismo de 7,7 grados, que afectó a varias ciudades
y provocó un catastrófico tsunami.
Pero al día siguiente, la zona volvió a temblar con una
intensidad de 9,6 grados, la mayor que se ha registrado hasta ahora
en el mundo, y causó el fallecimiento de unas tres mil personas y se
registraron unos dos millones de damnificados. En 1985 ocurrió un
sismo de 7,7 grados en la puerto de San Antonio, cerca de Santiago,
que provocó 177 muertos, más de dos mil 500 heridos y casi un millón
de damnificados.