El presidente Barack Obama proyecta una estrategia de defensa que
incluye una reducción significativa del arsenal nuclear
estadounidense, informó este lunes una fuente cercana a la
administración, reporta Prensa Latina.
Obama está a punto de finalizar su plan, manifestó al diario The
New York Times un funcionario de alto rango que prefirió el
anonimato.
La estrategia potenciará una reducción drástica de las reservas,
pero sin afectar el poder de disuasión de Estados Unidos, agregó.
Según el rotativo, la actualización del arsenal norteamericano
irá esta vez más lejos que en ocasiones anteriores, pues incluye en
su aplicación algunos objetivos de la no proliferación.
El documento será presentado al Congreso en una reunión a puertas
cerradas.
Dicho texto abogará por otorgarle a las armas convencionales un
papel más importante en la disuasión, y renuncia a las bombas
antibunkers solicitadas por el anterior gobierno de George W. Bush,
adelanta el periódico.
El ejecutivo de Washington discute con su contraparte rusa una
actualización del Tratado sobre Limitación de Armas Nucleares, y
convocó a expertos de 40 países a conversar sobre no proliferación
durante el mes de abril.
The New York Times acota que en el seno del ejecutivo se debate
acaloradamente sobre la posible limitación del arsenal, por lo que
la iniciativa será presentada con dos meses de retraso.
De aprobarse el proyecto, las bombas atómicas darían paso a armas
convencionales de fuerte poder, capaces de golpear cualquier parte
del mundo en una hora.