El Consejo de Asociaciones y Organizaciones Islámicas pidió este
lunes a Irán reconsiderar su postura sobre el nombre del Golfo
Arábigo-Pérsico y consideraron nocivas para la unidad musulmana las
amenazas vertidas contra aerolíneas de la región, reporta Prensa
Latina.
La instancia internacional valoró de contraproducentes las
declaraciones del ministro iraní de Transportes y Carreteras, Hamid
Behbahani, quien advirtió de prohibiciones de aterrizaje en Teherán
a aviones de empresas que rehúsen el término Golfo Pérsico.
Además de considerar que tal medida provocará grandes pérdidas a
las aerolíneas de países árabes e islámicos del Golfo, el mencionado
consejo dijo sorprenderse con tal actitud y la tildó de
confrontación, a pesar de que Irán afirma abogar por la unidad del
mundo musulmán.
El tema ganó notoriedad este fin de semana cuando el portavoz del
Ministerio de Relaciones Exteriores del país persa, Ramin
Mehmanparast, afirmó que el nombre de Golfo Pérsico usado por la ONU
debe ser respetado por todos los países.
Aplicar cualquier otro nombre a esa vía marítima, excepto Golfo
Pérsico, es ilegal, subrayó Mehmanparast al criticar a las empresas
de aeronáutica civil y aeropuertos de la región que se refieren a
ese espacio geográfico como Golfo Arábigo.
Para las autoridades de Teherán, si se distorsiona el nombre del
Golfo Pérsico, los derechos de Irán son violados, de ahí que también
interviniera en la vieja polémica el titular de Transportes y
Carreteras, quien dio un ultimátum de 15 días a las aerolíneas.
Behbahani señaló que si en ese lapso de tiempo las aerolíneas no
paran de referirse a ese corredor marítimo como lo están haciendo
ahora, deberán encarar destierro (prohibición de usar su espacio
aéreo y o aterrizar) y posible incautación de sus aeronaves.
Las empresas de los países del sur del Golfo Pérsico que vuelan a
Irán están advertidas de usar el término en sus pantallas
electrónicas, recalcó el titular al explicar que serán vetadas de
usar el espacio aéreo durante un mes, la primera vez.
De reincidir, agregó, sus aviones serán retenidos en tierra en
Irán y los permisos de vuelo serán revocados.
Según medios de prensa, un encargado de vuelo griego en la
compañía doméstica Kish Air supuestamente fue criticado tras
insistir en llamar Golfo Arábigo a ese mar de enlace entre Irán y
sus vecinos árabes.