Cuba llamó este lunes a cumplir los compromisos de ayuda oficial
para el desarrollo, a fin de poder concretar los acuerdos de la IV
Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing hace 15
años, reporta Prensa Latina.
Ese objetivo constituye un eje central para vencer y eliminar la
pobreza, el analfabetismo y las desigualdades que imperan en el
mundo entero, dijo aquí Yolanda Ferrer Gómez, miembro del Consejo de
Estado de ese país caribeño.
La promesa de aportar el 0,7 por ciento del Producto Interno
Bruto de los países desarrollados continúa siendo una tarea
pendiente y una deshonra para quienes, desentendiéndose de las
justas aspiraciones y necesidades de nuestros empobrecidos países se
han enriquecido a base de saqueo y la explotación, apuntó.
Al hablar aquí ante la 54 sesión de la Comisión de la ONU sobre
la Condición Jurídica y Social de la Mujer, la dirigente cubana
resaltó la necesidad de una paz duradera y de un desarrollo
sustentable, justo y equitativo.
Mientras la preservación del medio ambiente, la paz y el respeto
a todos no sea una realidad, no habrá avance sustancial ni beneficio
efectivo para la mujer, agregó la también Secretaria General de la
Federación de Mujeres Cubanas.
Asimismo, señaló que la crisis económica globalizada provocada
por la aplicación de políticas neoliberales afecta de manera
particular y devastadora a los países del tercer mundo y
especialmente a las mujeres.
Ellas son víctimas de múltiples discriminaciones y formas de
violencia, como guerras, conflictos, invasiones, ocupación
extranjera, medidas coercitivas unilaterales, explotación laboral,
desigualdades, exclusión social y devastación del medio ambiente,
apuntó.
Ferrer reconoció los avances registrados desde la conferencia de
Beijing-1995, pero consideró que aún son muchos los obstáculos y
grandes los desafíos y que las metas deben ser más altas y las
alianzas más efectivas para fortalecer la cooperación.
Advirtió que en muchos lugares las acciones languidecen o se
reducen y también desaparecen por la falta de voluntad política y
sobre todo de recursos.
Ante esa situación, convocó a trabajar con más fuerza para hacer
realidad la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing, las
cuales, subrayó, tienen absoluta vigencia y deben seguir como el
marco normativo y político para impulsar el adelanto de la Mujer.
Sobre el desarrollo de la mujer en Cuba, Ferrer resaltó que su
país exhibe estadísticas que superan los acuerdos asumidos en la
Plataforma de Acción de Beijing.
No obstante, denunció el bloqueo económico, financiero y
comercial impuesto de manera unilateral, ilegal y extraterritorial
por el gobierno de Estados Unidos a la isla, como la mayor forma de
violencia contra las cubanas.
La delegada cubana señaló que esa agresión de más de medio siglo
no ha impedido conseguir avances sustantivos, como resultado del
proyecto social cubano de justicia y equidad para todos y todas.
En ese sentido, destacó que la voluntad política del gobierno ha
hecho posible que las mujeres sean beneficiarias directas de
programas y planes que han permitido su activa inserción en la vida
económica, política, social y cultural del país.
Informó que en Cuba las mujeres son el 46,7 por ciento de los
empleados en el sector estatal civil, el 67 de los graduados
universitarios, el 65,7 de los técnicos y profesionales, más del 70
de los trabajadores de la salud y la educación, el 51 de los
investigadores y el 56 de los jueces.
Al mismo tiempo, la representación femenina en la Asamblea
Nacional del Poder Popular (Parlamento) alcanza el 43,32 por ciento
en la última legislatura (2008), lo cual coloca a Cuba en el segundo
lugar mundial de mujeres en escaños parlamentarios.