Profesionales cubanos expondrán mañana los resultados de sus
experiencias durante la primera década de funcionamiento de la
Cátedra Honorífica Álvaro Reynoso, considerado el padre de la
agricultura científica cubana.
Los especialistas ofrecerán detalles sobre sus logros, en un
encuentro en la sede del Ministerio del Azúcar, en esta capital,
informó a la AIN Liobel Pérez, jefe de la Oficina de Comunicación
Institucional de ese organismo.
El programa por la efeméride incluye también proyecciones
fílmicas y presentación de libros relacionados con Reynoso
(1829-1888), químico fisiólogo, agrónomo y tecnólogo industrial.
Su obra cumbre lleva por título "Ensayo sobre el cultivo de la
caña de azúcar", que ha sido traducida a varios idiomas por
estimarse la principal obra escrita en torno a la gramínea.
En 1862 concibió un sistema integral de medidas agrotécnicas para
el cultivo intensivo de la caña de azúcar, basado en investigaciones
de las condiciones físicas y químicas de los suelos, de la planta,
selección de nuevas variedades, empleo de fertilizantes e
irrigación.
Aunque sus medidas las aplicaron de manera satisfactoria en Java,
entonces colonia de Holanda y hoy parte de Indonesia, y en Francia,
en su país, por falta de respaldo gubernamental, solo pudo
improvisar un campo de experimentación en el traspatio de su casa en
el barrio de El Cerro.
La Cátedra Honorífica Álvaro Reynoso surgió en noviembre de 1999
en la Universidad de La Habana y la integran profesores e
investigadores cubanos y extranjeros, profesionales, científicos y
técnicos de otros organismos, instituciones, universidades y centros
de investigación vinculados a la agroindustria azucarera.
En abril de 2001 entregó por primera vez su Premio Anual a los
autores de siete trabajos científicos relacionados con ese sector.