Este 26 de febrero se cumplen 84 años de la fundación de la
Escuela especial para ciegos Abel Santamaría, de la ciudad de La
Habana, la más antigua de su tipo en Cuba, donde estudiaron miles de
invidentes de todo el país.
Ese centro fue creado por un patronato de damas con el nombre de
"Fundación Cultural para ciegos Varona Suárez" y de entre sus
alumnos surgieron destacados profesionales y técnicos en las más
diversas disciplinas.
En la entidad, se constituyó la primera biblioteca institucional
en sistema Braille del país en 1943, y en la década de los años 50
se organizó una orquesta con 13 músicos discapacitados visuales con
el nombre de Cuban Jazz, y otras agrupaciones artísticas.
También esa escuela era la única existente en enero de 1959 y se
mantenía fundamentalmente mediante una cuestación pública hasta que
en 1961 sus gastos fueron asumidos por el Estado revolucionario.
Actualmente funcionan en Cuba 15 escuelas especiales en las 14
provincias y la Isla de la Juventud, con una matrícula de alrededor
de un millar de alumnos, los que posteriormente prosiguen sus
estudios en centros de la enseñanza regular.