La Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega, aseguró este
viernes que el Ministerio Público prosigue las investigaciones sobre
la masacre del Caracazo, que permitirán identificar próximamente a
unas 15 víctimas de los trágicos sucesos.
Parte de las pesquisas se concentraron inicialmente en la fosa
común de La Peste, situada en el capitalino Cementerio del Sur,
donde se presume fueron enterrados algunos de los manifestantes
ultimados durante la ola represiva que sofocó la revuelta, reporta
Prensa Latina.
Ortega precisó que se investigan 336 casos de fallecidos,
lesionados, torturados y desaparecidos a raíz de los crímenes
perpetrados por fuerzas de la policía y el ejército en 1989.
Hasta ahora, añadió, concurrieron parientes de 18 personas para
colaborar con el proceso y ya tenemos las fichas pre-mortem de un
número similar de víctimas.
El Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas es el
encargado de comparar las muestras de ADN de 15 familiares, con las
correspondientes a las osamentas examinadas en la etapa de
individualización, informó en declaraciones a la Agencia Bolivariana
de Noticias.
Como un acto de justicia, no sólo se debe buscar a los culpables
e imponer las sanciones que establezca la ley, se debe honrar a las
personas entregando los muertos a la familia, además, aspiramos a
edificar un monumento en homenaje a los caídos.
En una primera etapa se exhumaron los cuerpos, hoy osamentas,
enterrados en los nichos de La Peste, y luego un equipo de
antropólogos y forenses determinaron el sexo, estatura, edad, talla
y origen racial.
De los 145 cadáveres hallados, 47 corresponden a la época del
Caracazo, estiman expertos.
La Fiscal General de la República añadió que son pocos los
familiares de las víctimas que han entregado al Ministerio Público
información suficiente para compararla con los hallazgos
científicos.
Han pasado muchos años y algunos familiares murieron, otros eran
muy pequeños en ese momento para poder recordar.
Explicó que en 1991, cuando se hizo la primera exhumación, en la
cual participó el Comité de Familiares de las Víctimas de El
Caracazo, se trabajó con información premortem, todos esos datos
fueron entregados a esa ONG, sin embargo nosotros no hemos tenido
acceso a ella, lamentó.
La gran revuelta (27 y 28 de febrero de 1989) surgió para
condenar las medidas neoliberales del entonces presidente Carlos
Andrés Pérez.
Hasta este momento se desconoce la cifra exacta de muertos y
desaparecidos.