El Presidente había adelantado las elecciones, tras la victoria
contra los separatistas Tigres para la Liberación de la Patria
Tamil, y se impuso a Fonseka con el 57,9% de los votos, en una cita,
a la cual acudió el 74% de los electores, sacando una holgada
ventaja, superior a los 15 puntos de su más cercano seguidor.
Dieciséis de los 22 distritos del país e importantes ciudades,
como Colombo, la capital, y Vavuniya, fueron escenarios del triunfo
de Rajapaksa, un abogado budista, que había llegado por primera vez
a la jefatura del Estado en el 2005, luego de una extensa carrera
política, en la que ocupó varias carteras ministeriales y el
premierato en el 2004.
Ahora el reelecto mandatario propone, durante los próximos seis
años, fortalecer el terreno económico e incrementar la renta per
cápita de los ciudadanos. "Estamos preparados para guiar a nuestros
niños y nuestra nación a un futuro más brillante", afirmó, y ya
existe un programa de inversiones para la reconstrucción de las
áreas devastadas por el cruento conflicto interno, que sacudió a ese
país por 26 años.
En su agenda también está llevar a cabo todo el proceso político
y de reconciliación nacional en los lugares que estuvieron
controlados durante dos décadas por los Tigres, quienes trataron de
dividir a la nación desde 1976.
"Es necesario que prioricemos de modo equitativo las tareas de la
reconciliación nacional y la creación de confianza entre todos los
sectores de nuestra población, así como el desarrollo que nos
situará en el lugar correcto en la comunidad de naciones", dijo en
su mensaje conmemorativo del aniversario 62 de la independencia
nacional, el día 4 de este mes, en su primer discurso a la nación
desde que fue reelecto.
Los partidos tamiles que respaldaron a Rajapaksa en su campaña
consideraron que era la mejor opción. "Si no resultaba electo, todos
los planes de desarrollo, algunos ya implementados, se habrían
desbaratado. Él entiende los problemas que enfrentan los tamiles y
los abordará", dijo Vinayagamurthi Muralitharan, alias Karuna, ex
comandante rebelde que rompió filas con los Tigres en el 2004.
La posición del actual mandatario, quien promueve una posición
unificadora e independiente, lleva a preservar y explotar recursos
naturales como el petróleo, y aprovechar económicamente una posición
geográfica que le permite ser a la isla punto de cruce de gran parte
del carburante y los contenedores del mundo. En este contexto se
encuentra la ayuda de China para construir un moderno puerto en
Hambantota, en el sur.
Los planes de Mahinda Rajapaksa son ahora más factibles, con una
nación unida, que le otorga reconocimiento popular. Así se hace más
expedito restañar las heridas de tantos años de guerra que enlutó al
país. La actual situación le permitirá al mandatario guiar sus
principales objetivos, centrados en reconstruir lo devastado y
mejorar la calidad de vida de la población, principalmente la del
sufrido norte y este de la nación.