Una máquina importada que se emplea en la eliminación de malezas
y arboledas de pequeño a mediano porte, está en pruebas en la
provincia de Camagüey para evaluar su efectividad en marabuzales.
Adquirida por el Ministerio del Azúcar, el equipo consiste en un
rotor con cuchillas acopladas que gira a tres mil revoluciones por
minuto y montado en el brazo de una excavadora, reporta la AIN.
Desde hace unos días se valora su comportamiento en un área
infestada de la leñosa planta de marabú, presente en más de 420 mil
hectáreas solo de la provincia de Camagüey.
Marco Vinicio Puche, uno de los dos presidentes de la empresa
mixta cubano-canadiense Camagüey Diesel, la cual comercializó la
máquina, estimó que el rendimiento puede llegar a desbrozar una
hectárea de marabuzal, de intensidad pesada, en ocho horas de
funcionamiento.
Comprado a 200 mil dólares, de acuerdo con una cotización de 2008
-a unos 250 mil actualmente-, el equipo tritura en astillas la
indeseable planta, la cual de esta manera se incorpora al suelo como
materia orgánica al descomponerse.
El implemento es ideal para terrenos que serán utilizados de
inmediato en cultivos o en la explotación ganadera, y se puede
emplear también en la erradicación de malezas para crear caminos y
trochas y en la limpieza de las áreas debajo de tendidos eléctricos
de alta tensión.
Gilles Denis, diseñador y fabricante del rotor, dijo que
artefactos similares fueron adquiridos para su uso en Estados
Unidos, Chile, Brasil, Holanda, Sudáfrica y en Canadá, lugares donde
tienen un elevado aprovechamiento y eficiencia, según sus
consideraciones.
Modesto Ponce, director de la Estación de Pastos y Forrajes de
Camagüey, opinó que resulta necesario realizar una correcta
evaluación del funcionamiento de la desbrozadora, atendiendo a su
elevado precio y situación económica de Cuba de severas limitaciones
financieras.
En los dos últimos años Camagüey realizó acciones contra esa
planta en 30 mil hectáreas, mediante la chapea manual
principalmente, como parte de un control integrado, el cual incluye
tratamiento con herbicidas, cuarentena del área y poblarla de
inmediato con cultivos de rápido crecimiento, a fin de evitar la
germinación de semillas del dañino arbusto.