Desde este miércoles y hasta el 24 de marzo, será la nominación
de candidatos en 50 mil 907 áreas de 15 mil 093 circunscripciones
aprobadas para las elecciones de delegados del Poder Popular en los
169 municipios de la nación, señaladas para el 25 de abril en
primera vuelta.
Conforme a la Ley Electoral, la población efectúa estas
proposiciones sobre la base de reconocidas virtudes, méritos y
capacidad de los vecinos, y puede aprobar hasta ocho candidatos por
aclamación en cada asamblea.
Ana María Marí Machado, presidenta de la comisión Electoral
Nacional, ha formulado un llamamiento a los ciudadanos para que
propongan a las personas idóneas, reporta la AIN.
Los vecinos sugieren y aprueban por aclamación a los candidatos,
y el día de elecciones optan por el que consideran más capacitado,
mediante el voto directo y secreto. Estas acciones no deben ser
festinadas, sino meditadas y responsables.
De la profundidad del análisis y la certeza en la elección
dependerá mucho la calidad del posterior funcionamiento orgánico del
Poder Popular, desde la circunscripción hasta los niveles superiores
de gobierno.
Años de experiencia en el ejercicio de la democracia
participativa demuestran la necesidad de tomar muy en cuenta la
verdadera vocación de servir a la comunidad y las aptitudes de
quienes sean propuestos.
Las señaladas son cualidades indispensables para el posterior
desempeño del delegado, cuya responsabilidad social, no retribuida
materialmente, exige paciencia y dinamismo a la vez.
El delegado del Poder Popular en la base se relaciona diariamente
con los vecinos, cara a cara, y es receptor de problemas, quejas,
proposiciones, puntos de vistas diversos de quienes demandan
respuestas creíbles y soluciones ágiles al delegado, que de ninguna
forma puede ser visto como mensajero de inquietudes.
Promotor, organizador y fiscalizador son, entre otras, funciones
del delegado, integrante de la Asamblea Municipal del Poder Popular
(gobierno local), como representante de sus electores, también ante
entidades administrativas en su territorio específico, respaldado
por la autoridad que la Ley le otorga para ejercer su genuina
representatividad.
Cada ciudadano cubano adquiere gratuitamente el derecho al
sufragio al arribar a los 16 años de edad y es incorporado de forma
automática al registro electoral, de conocimiento público, para
ejercer el voto de forma voluntaria y secreta, como manda la Ley.
Participarán unos ocho millones 400 mil electores en estos
comicios parciales y por vez primera ejercerán el sufragio más de
320 mil jóvenes.
Los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y de los
demás institutos armados del país tienen derecho a votar, a elegir y
a ser elegidos.
El actual proceso electoral, expresión de máxima democracia, se
inició el cinco de enero con la Convocatoria librada por el Consejo
de Estado. Es el decimocuarto que se realiza en Cuba a escala
nacional, desde la creación del Poder Popular en 1976, y décimo
quinto en la provincia de Matanzas, sede de la primera experiencia
en 1974.