La protección de los niños afganos debe ser el centro del
denominado proceso de reconciliación gubernamental, a causa de que
346 de ellos murieron durante el 2009, advirtió este miércoles en
kabul una funcionaria de la ONU.
La enviada especial de la ONU para niños en conflictos armados,
Radhika Coomaraswamy, reveló en rueda de prensa en Kabul que los
ataques aéreos de Estados Unidos y la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) causaron la muerte a 131 menores de edad,
reporta Prensa Latina.
Otros 22 perdieron la vida por las acciones ejecutadas por
unidades especiales de las tropas ocupantes durante la noche y los
ataques a las escuelas sumaron 600.
Según la representante del secretario general de la ONU, Ban Ki
Moon, otros 128 perecieron por acciones dinamitera de los
antigubernamentales y 38 por responsables no identificados.
En enero último la misión de la ONU para Afganistán (UNAMA)
comunicó que 2009 resultó el año más mortífero para la población
civil de Afganistán.
De acuerdo con Coomaraswamy, el general de Estados Unidos a cargo
de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en
Afganistán (ISAF), Stanley McChrystal, aseguró en un encuentro que
trataban de proteger a la población civil, sobre todo a los niños.
Sin embargo, en poco más de una semana casi medio centenar de
civiles, entre ellos muchos niños, perecieron a consecuencia de las
operaciones de las tropas de la OTAN en la ofensiva que desarrollan
en la conflictiva provincia sureña de Helmand.
En esa franja de territorio afgano colindante con Paquistán más
de 15 mil efectivos, en su mayoría marines de Estados Unidos,
fuerzas especiales del Reino Unido y policías y soldados afganos,
intentan recuperar la ciudad de Marjal y el distrito de Nad Ali,
ocupados por los insurgentes.