La Cumbre concluyó ayer tras la aprobación de dos Declaraciones
—Declaración de Cancún y Declaración de la Cumbre de la Unidad—, en
las que se fijan los principales compromisos programáticos de
concertación política, económica y de cooperación, así como 8
documentos especiales sobre cooperación migratoria, solidaridad con
Haití, una declaración sobre la cuestión de Las Malvinas, en
respaldo a los legítimos derechos de Argentina en la disputa de
soberanía con Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y un comunicado
especial de apoyo a los reclamos argentinos sobre exploración
hidrocarburífera en la plataforma continental por el persistente
accionar unilateral británico.
También aprobó una declaración sobre Guatemala, en la que se
congratula por los resultados de las investigaciones de la Comisión
Internacional contra la Impunidad, que eximió de responsabilidad al
presidente Álvaro Colom en la muerte del abogado Rodrigo Rosenberg,
en el 2009.
Igualmente, realizó una declaración de apoyo a la iniciativa
ecuatoriana Yusuní-ITT, una medida voluntaria de Ecuador de dejar de
explotar 846 millones de barriles de petróleo que yacen en el
subsuelo del Parque Nacional Yasuní, en beneficio del medio ambiente
y para garantizar la conservación "de uno de los lugares más
biodiversos del mundo", al igual que otro documento donde se expresa
solidaridad con Ecuador, después de que el Grupo de Acción
Financiera (GAFI) lo incluyó manipuladamente en una lista de países
con deficiencias en medidas antilavado de dinero y contra el
financiamiento al terrorismo.
En otros textos se condena el bloqueo económico, comercial y
financiero contra Cuba por parte de Estados Unidos.
Al enunciar los fundamentos que dan vida a la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños, el presidente mexicano Felipe
Calderón señaló que la nueva organización "deberá prioritariamente
impulsar la integración regional con miras a la promoción de nuestro
desarrollo sostenible, impulsar la agenda regional en foros globales
y tener un mejor posicionamiento ante acontecimientos relevantes
mundiales".
De la misma forma, anunció que en julio del 2011, en Caracas,
Venezuela, los representantes de los gobiernos deberán definir los
lineamientos del nuevo bloque al que se integrarán el Grupo de Río y
la Cumbre de América Latina y el Caribe; en el 2012 volverán a
reunirse en Chile, país que asumió la presidencia pro tempore del
Grupo de Río por los próximos dos años en una ceremonia donde la
presidenta Michelle Bachellet hizo su despedida ante el resto de los
mandatarios y aprovechó la reunión para presentar a su sucesor,
Sebastián Piñera, quien dirigió breves palabras a los presentes y
ratificó el compromiso de llevar adelante los acuerdos de esta
Cumbre.
Otro que se despidió de los mandatarios, fue el saliente
gobernante costarricense Oscar Arias con un discurso que hizo
trascender cierto aire de pesimismo sobre la nueva organización de
concertación latinoamericana y caribeña, además de expresiones
contradictorias que bajo ciertos sofismas en defensa de la
democracia alineó criterios que siembran división y focalizan
conflictos evidentemente hacia las naciones que mayor resistencia
ideológica y política han hecho contra su actuar en estos años.
Precisamente, poco después el presidente de Brasil, Luiz Inácio
Lula da Silva llamó a sus colegas a adoptar una actitud siempre
optimista: "No existe razón alguna para que seamos pesimistas",
dijo.
Entre varios temas abordados, Lula da Silva cuestionó a las
Naciones Unidas por no haber decidido sobre la soberanía de
Argentina en el conflicto con Gran Bretaña por las Islas Malvinas y
pidió discutir el papel e integración del Consejo de Seguridad, que
a su juicio está representado por los intereses geopolíticos de la
Segunda Guerra Mundial "que no considera los cambios que han
sucedido en el mundo’’.
Otro tema ampliamente tratado por el mandatario brasileño fue la
pasada Cumbre del Cambio Climático en Copenhague donde dijo que
Brasil junto a China y la India consideran "que es posible encontrar
una nueva fórmula para llegar a un acuerdo". "No es posible que los
países ricos como Estados Unidos y de la Unión Europea, no tomen en
cuenta los intereses de África y América Latina para las decisiones
que se tomarán para mitigar el calentamiento global", afirmó.
Al concluir las sesiones, la delegación cubana tuvo que
permanecer un tiempo más en el salón de reuniones para atender a
diversos Jefes de Estado y de Gobierno, así como a otras
personalidades, oficiales de sala y personal acompañante de varias
delegaciones que se acercaron al escaño cubano para saludar,
intercambiar alguna opinión o tomarse una foto como recuerdo de la
Cumbre, con el compañero Raúl; ya casi los últimos, el General de
Ejército y el Presidente Hugo Chávez abandonaron el lugar en una
amena charla de hermanos, mientras recibían el saludo de muchas
personas, personal de seguridad, periodistas y trabajadores del
hotel.
Declaración sobre
la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y
financiero de los Estados Unidos contra Cuba