Y volví hecho millones

JOAQUÍN RIVERY TUR

Las etnias bolivianas —andinas, amazónicas, de origen africano, europeas, mixtas— son numerosísimas y siempre estaban al margen del Estado. Ahora están dentro, recuperadas, con plenos derechos y poderes, dirigiendo el país. Por eso el título de esta reseña es, parafraseada, la famosa frase del descuartizado por la Conquista, Túpac Katari.

Imagen del cierre de la campaña de unas elecciones en la que Evo Morales ratificó con creces su auténtico arraigo popular.

Porque en el libro Todos somos pueblo que circula en Bolivia actualmente, los cubanos Pedro de la Hoz y Luis Báez revelan, en un andar por todos los rincones de las causas y la motivación, cómo la epopeya de las últimas elecciones presidenciales y legislativas de Bolivia se convirtieron en la famosa aseveración premonitoria de aquel indígena que se alzó contra los desmanes de la masacre española.

Fueron millones los votos emitidos para convertir completamente a la nación del altiplano andino en el Estado Plurinacional de Bolivia y a su Parlamento en la Asamblea Legislativa Plurinacional, con dos cámaras, en las cuales el Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos-Movimiento al Socialismo (IPSP-MAS) tiene mayoría de dos tercios, necesarios para profundizar la refundación del país.

Ambos autores no escatiman un resquicio para que en la crónica de estas elecciones históricas entren todos los elementos que hicieron posible una victoria que proporciona al presidente Evo Morales, a su vice Álvaro García Linera, a los ministros, al cambio de la estructura del país, una fuerza de ejecución indudable e indetenible.

El recorrido es completo, desde elementos históricos, opiniones de dirigentes sociales, mucho énfasis en el papel de las combativas mujeres, consideraciones de intelectuales, de dirigentes sindicales, indígenas y campesinos proyectan luz sobre el porqué fue a las casillas del MAS el 64,22 % de los sufragios válidos. El espectáculo de la Asamblea Plurinacional el día de su inauguración debió de ser de una belleza social, política y humana sin precedentes, con todos los delegados vistiendo su propio traje nacional, con su cultura originaria a cuestas.

Pedro de la Hoz y Luis Báez presentan esta crónica de la victoria popular del pasado 6 de diciembre (día de las elecciones presidenciales) transitando también por las opiniones vertidas por los máximos representantes de la oligarquía, que no se rinde. Contra los candidatos del Instrumento Político y del MAS hubo una descarga mediática de artillería pesada que solamente pudo contrarrestar la creatividad de una tropa multiplicada a pie.

Con razón los autores citan al vicepresidente García Linera: "La idea del Estado Plurinacional es la solución virtuosa de historia, de vida, de idioma, de culturas que nunca antes estuvieron en el ámbito del núcleo de poder". Estaban excluidas por la ahora excluida oligarquía.

 

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