Íntimamente vinculada al intercambio con el mundo, la Cámara de
Comercio de Cuba (CCC) amplía hoy sus funciones, en concordancia con
las transformaciones de la economía del Archipiélago.
La CCC tiene entre sus retos más importantes elevar la eficacia
en la promoción de las exportaciones y de las inversiones orientadas
hacia objetivos prioritarios, según se destacó en el balance anual
de la entidad, reorta Prensa Latina.
El ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera,
Rodrigo Malmierca, enfatizó en el resumen en la necesidad de que la
cámara explote al máximo los vínculos con instituciones homólogas y
con organismos y organizaciones internacionales.
Malmierca mencionó entre las prioridades, fortalecer el acceso a
las bases de datos relacionadas con las esferas económica y
comercial.
Asimismo, trabajar más activamente en la diseminación de la
información de sus más de 700 empresas asociadas.
El presidente de la CCC, Pedro Álvarez, dijo que ésta debe lograr
transformarse en una institución moderna, informatizada, con
funciones de servicios y a tono con los requerimientos de la
economía del país.
Su agenda, agregó, debe emerger de las iniciativas empresariales
y de una mayor interrelación con todos los sectores y en
correspondencia con los objetivos estratégicos del plan económico de
la nación.
Esto significa incorporar a su quehacer, además del comercio
exterior, la industria, el turismo, los servicios, la inversión y
otros sectores productivos del país, puntualizó.
Debemos diseñar, dijo, una amplia gama de servicios dirigidos a
las empresas asociadas, que tengan en cuenta sus necesidades de
formación, información y asesoramiento.
El presidente de la CCC también señaló que extenderán los
servicios de asesoría y consultoría jurídica, para que estén al
alcance de todos los asociados.
Ello será mediante el apoyo de prestigiosos profesionales
vinculados a la cámara a través de su corte de arbitraje.