Omar Lázaro Hernández, presidente de la Cooperativa de Crédito y
Servicios (CCS) Antonio Maceo, de Bejucal, fue elegido este lunes
primer delegado directo al X Congreso de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP).
La iniciativa creadora y las enseñanzas de este agricultor
convierten a su colectivo en ejemplo nacional de lo que puede
lograrse en la diversificación, el intercalado de cultivos y el
óptimo aprovechamiento de la tierra.
Mediante el voto secreto y directo, los integrantes de la
cooperativa estimaron que por esa y otras razones, sería su mejor
representante en el congreso campesino cuyas sesiones serán los días
16 y 17 del mes de mayo.
El proceso que acaba de iniciarse, informó Orlando Lugo Fonte,
miembro del Comité Central del Partido y presidente de la ANAP,
elegirá 93 delegados directos en entidades seleccionadas por su
sobresaliente desempeño y los restantes, hasta completar 850, serán
seleccionados en las asambleas provinciales de la organización.
Al agradecer la confianza de sus compañeros, Omar Lázaro
Hernández subrayó que en el congreso abogará por la necesidad
urgente de incrementar la diversificación, el cultivo intercalado
con frutales y siembras, tanto a mediano como a largo plazos.
Mencionó como elementos adversos de este periodo las condiciones
climáticas y la falta, en el momento oportuno, de fertilizantes para
las plantaciones de frijoles y otros cultivos.
Sobre la comercialización expresó que esta funciona bastante mal,
al menos en La Habana, y tal problema debe abordarse con rigor y
profundidad, dada su influencia negativa en el abasto de productos a
la capital. Llegó la hora de no dilatar más la solución, dijo, para
llegar con los alimentos, como se hacía en etapas pasadas, desde el
surco hasta los mercados y evitar el excesivo trasiego de las
viandas.
Mientras los dueños de camiones particulares, afirmó, reciben
autorización para transportar pasajeros entre La Habana y la
capital, no sucede igual con los productos del agro, víctimas muchas
veces de la burocracia. Los problemas del agro hay que verlos con
una óptica realista, y no aplicar variantes desde un buró, enfatizó.
Las palabras de este cooperativista, no exento de sufrir tales
ineficiencias y decisiones erróneas, son respaldadas por un
colectivo de tenedores de tierra capaces de convertir una hectárea
en tres, por la explotación que hacen de ese suelo, y cuya
experiencia transmiten hoy a otras provincias.