PLAYA DEL CARMEN, México, 23 febrero.— La Cumbre de la Unidad,
que hoy cerró sus puertas en la Riviera Maya, dio pasos seguros
hacia la integración al acordar la creación de la Comunidad de
Estados Latinoamericanos y Caribeños.
La nueva organización agrupará a todos los países independientes
del área, sin excepción, y estará basada en los principios del
respeto a la integridad territorial, la igualdad soberana, el no uso
de la fuerza y la no intervención en los asuntos internos, según
Prensa Latina.
La decisión de crear la Comunidad de Estados Latinoamericanos y
Caribeños tiene una trascendencia histórica, declaró el presidente
cubano, Raúl Castro.
Al intervenir en la última sesión de la cita cimera, añadió el
mandatario que la celebración en Caracas de la próxima cumbre en
2011 sería el momento propicio para concluir los trabajos
preparatorios de la organización y ponerla en marcha.
La nueva agrupación promoverá la cooperación y la solidaridad
entre los Estados miembros y contribuirá a fortalecer la voz de la
región en el concierto internacional.
Me voy feliz por los resultados de esta cumbre , dijo en
conferencia de prensa el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y
manifestó su seguridad en que dentro de un año se va a concretar el
documento que recoja los estatutos de la nueva organización.
Sólo unidos seremos libres, por eso hay que trabajar fuerte por
la unidad , declaró Chávez.
Su homólogo boliviano, Evo Morales, calificó este evento de
inédito, histórico y una esperanza para los pueblos que luchan por
la justicia social.
Además de la integración, la cumbre adoptó varias declaraciones,
entre ellas una en solidaridad con Haití y otra de rechazo enérgico
al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
La cumbre expresó su solidaridad con Ecuador ante la decisión de
Grupo de Acción Financiera de incluir al país en una lista de
naciones con supuestas deficiencias estratégicas en medidas contra
el lavado de dinero.
Los países de Latinoamérica y el Caribe reafirmaron su respaldo a
los legítimos derechos de Argentina en la disputa por las Islas
Malvinas y se pronunciaron en contra de las acciones unilaterales de
Gran Bretaña de realizar explotaciones petroleras en el área.