Riviera
Maya, México.— Cuba ha tratado de contribuir al esfuerzo de la
Cumbre por la Unidad de América Latina y el Caribe que comenzó ayer
con un discurso unitario e integracionista a cargo del Presidente de
México, Felipe Calderón, en el cual se proclamó cumplido el
compromiso contraído en diciembre del 2008 en Sauipe, Brasil, de
celebrar esta segunda reunión de los jefes de Estado y de Gobierno
de la región en una convocatoria con voz propia, para ponerse de
acuerdo en lo esencial y avanzar hacia la integración dentro del
marco de las diferencias, mientras se fortalece el diálogo político
y se avanza en el consenso.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los
Consejos de Estado y de Ministros, tuvo una activa participación en
las sesiones de ayer, al sostener encuentros bilaterales con otros
mandatarios y asistir a reuniones de consulta y de intercambio sobre
temas vitales de la agenda.
Tras las palabras de Felipe Calderón en la sesión inaugural,
comenzaron a manifestarse un grupo numeroso de mandatarios sobre
algunos de los asuntos fundamentales convocados para la reunión y
quedó evidenciado casi unánimemente, solamente sesgado por algunos
matices, la necesidad de crear una organización de convocatoria
propia que trabaje en el fomento de puntos comunes, por encima de
diferencias políticas e ideológicas, y que sirva de instrumento
regional al margen de Estados Unidos.
Varios mandatarios se pronunciaron con vehemencia contra la
política hegemónica y neocolonial de Gran Bretaña en el tema de las
Malvinas y el irrespeto de las resoluciones de la ONU sobre este
conflicto, de la misma manera que rechazaron la hostilidad
norteamericana hacia Cuba y pidieron el cese del criminal bloqueo
económico y financiero contra la Isla.
Fueron particularmente enfáticas las denuncias del presidente
ecuatoriano Rafael Correa sobre las políticas discriminatorias que
se aplican como represalia contra los gobiernos que discrepen, con
sus medidas sociales y populares, de las decisiones de las
principales potencias, lo cual fue también expresado por el
presidente boliviano Evo Morales y el mandatario venezolano Hugo
Chávez, quien demandó transparencia por encima de las diferencias
para que no se denigre a un país o a un Jefe de Estado, como hoy
ocurre con Venezuela.
En el transcurso de la sesión fueron homenajeados los presidentes
de Chile, Michelle Bachelet, y de Uruguay, Tabaré Vázquez, quienes
próximamente concluyen sus mandatos. También se le ofreció la
bienvenida a la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla.
Por su parte, el gobernante de Guatemala, Álvaro Colom, agradeció al
Grupo de Río la confianza y el apoyo brindado a su gobierno frente a
la calumnia de asesinato a que fue sometido el año pasado, como
parte de una maniobra desestabilizadora.
La Cumbre rindió tributo al pueblo haitiano y reconoció al
presidente Rene Preval, presente en la cita. Posteriormente, los
jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe
transformaron el almuerzo en una sesión de trabajo para debatir la
situación haitiana y discutir un plan de apoyo material y
financiero, que contribuya a afrontar planes inmediatos y concretos
de atención para trabajar por la recuperación y emprender tareas del
desarrollo.
Después de una larga espera en el aeropuerto internacional José
Martí por el beneficioso torrencial de agua que cayó ayer en La
Habana y buena parte del territorio occidental, el compañero Raúl
llegó a la Riviera Maya casi en el momento exacto en que dio inicio
la Cumbre por la Unidad de América Latina y el Caribe.
Apenas sin quitarse el polvo del camino y tras recorrer los casi
50 kilómetros de distancia entre el aeropuerto y el emblemático
hotel Grand Velas, sede del evento, enclavado en el municipio
Solidaridad, del estado de Quintana Roo, el Presidente cubano
concurrió al recibo oficial por parte del Presidente de México,
Felipe Calderón, e inmediatamente saludó y sostuvo ameno diálogo con
varios mandatarios y primeros ministros.
La Riviera Maya es una zona turística de México, situada a lo
largo del Mar Caribe, con una geografía de 130 kilómetros extendida
a lo largo del litoral en el estado de Quintana Roo, y que se ha
convertido, junto a Cancún, en el destino turístico más importante
del país azteca.