El último combate de los Internacionales Granma-Cerro Pelado de
lucha, entre Reinieri "el gimnasta" Salas y el estadounidense Jack
Herbert (84 kg), bronceado del orbe, dejó una grata impresión de
hacia dónde quiere escalar la disciplina de las llaves y los
agarres. Velocidad felina y un letal volteo con agarre simultáneo de
cuello y piernas convirtieron al anfitrión en monarca con parciales
de (2-1) (6-0), con lo que Cuba aseguró el puesto cimero de la libre
con tríada perfecta (4-4-4), precisamente por delante de Estados
Unidos (3-2-8) y Alemania (0-1-0).
Acogidos por el coliseo de la Ciudad Deportiva capitalina, 225
atletas de 16 naciones iniciaron la travesía hacia el podio de
premiaciones en la que solo unos pocos anclaron triunfantes.
El referente más cercano de actuaciones antillanas extrafronteras
data del Campeonato Mundial de Herning, Dinamarca’09. Allí los
nuestros alcanzaron un cetro, el tercero en mundiales del extraclase
Mijaín López (120 kg), en tanto sus coequiperos Pedro Isaac (66) y
Pablo Shorey (84) se vestían de bronce. Esa actuación les valdría el
quinto escaño por naciones y el cupo para la Copa del Mundo de
Armenia, donde anclaron sextos. Sin embargo, sus homólogos de la
libre, tras cuatro preseas en Bakú’07, se ausentaron del podio en la
urbe danesa.
Lo cierto es que todas las escuadras del patio, incluidas las
féminas, están inmersas en un proceso de renovación con la luz larga
puesta en la cita estival de Londres’12. Mas ya se avistan otros
certámenes de importancia como el panamericano de la especialidad,
los I Juegos Olímpicos de la Juventud y la justa universal de Moscú,
en septiembre. Como es tradición, estos torneos reunirán a la crema
y nata de los colchones, dígase Rusia, Irán, Turquía, Georgia y
otras antiguas repúblicas soviéticas.
Pedro Val, jefe del colectivo técnico del estilo clásico, destacó
la posibilidad que han tenido sus alumnos de pelear ante el máximo
nivel del planeta, cuestión que ayuda mucho en el desarrollo
técnico-táctico, a la hora de cómo conducir un combate. De ahí que
las aspiraciones del equipo sean las de barrer en las siete
divisiones en el panamericano y rendir en Moscú de manera similar a
Herning.
Mendieta, su homólogo de la libre, sueña con reinsertarse entre
los ocho mejores del mundo y asegura que tácticamente sus discípulos
han ganado en experiencia, lo que se suma a sus excelentes
condiciones físicas.
Las pupilas de Rodolfo Alfonso fueron las últimas en incorporarse
a la práctica de la lucha, pero su preparador augura que van en
ascenso, por su buen performance ante sus homólogas indias,
venezolanas y auriverdes, todas de mayor tradición, y manifestó que
las campeonas aquí están en condiciones de escalar el podio en el
panamericano. Así, el colchón y los aficionados ansían ver
materializado el futuro promisorio de estos espartanos.