Actualizado 9:00 p.m. hora local

Tributo a Dora Alonso en centenario de su natalicio

OCTAVIO BORGES PÉREZ

Al centenario del nacimiento de la gran intelectual cubana Dora Alonso se dedicó hoy el coloquio internacional Mujeres y ambiente en la historia y la cultura latinoamericanas y caribeñas.

Patrocinada por la Casa de las Américas, la sesión homenaje se realizó en la sala Manuel Galich, en la que sobresalió el cálido y humano testimonio de Ana María Muñoz Bach, Premio Nacional de Edición, editora de todos su libros y amiga de la autora de El cochero azul desde los años 40 cuando era una pequeña niña, según la AIN.

Ana María atestiguó acerca de esa mujer polifacética quien incursionó con soltura por la poesía, la narrativa, el testimonio y el periodismo, pero que además en su faceta humana se distinguió por sus exultantes cubanía y buen humor.

Recordó que fue autodidacta y se apropió de una vasta y humanística cultura, se caracterizó por la seguridad en sus principios y la defensa de lo que consideraba justo a pesar de cualquier obstáculo y sufrió mucho el avatar de no poder concebir hijos.

Al respecto dio a conocer un hermoso poema manuscrito de Dora Alonso, probablemente inédito, en el cual manifiesta su pena inextinguible ante la imposibilidad de una maternidad exitosa.

Durante la sesión numerosas especialistas y jóvenes académicas disertaron sobre la múltiple obra de la homenajeada, entre ellas Par Kumaraswami, profesora de la Universidad de Manchester, Reino Unido, quien se refirió a la autenticidad y veracidad que trasuntan los testimonios del libro El año 61, acerca de La campaña de Alfabetización y la invasión a Girón.

Denia García Ronda, escritora e investigadora de la Universidad de La Habana, se refirió a lo insuficientemente estudiada producción literaria para niños de la Alonso, aspecto que se agudiza en sus otras vertientes creativas.

Las jóvenes licenciadas Paula Haydee Guillarón y Mónica Orges, se refirieron al tratamiento de la cuestión racial en la noveleta Ponolani y a la producción para el teatro de títeres y el mítico Pelusín del Monte, que a tantas generaciones de niños cubanos ha acompañado.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir