Ciego
de Ávila y Capitalinos se mantienen abrazados con 29 puntos (13-3)
en la cima de la Liga Superior de Baloncesto (LSB), después de
dividir honores en la reapertura de la sala Ramón Fonst.
El capitalino Lisván Valdés se llevó el protagonismo en el primer
choque, al anotar 20 puntos, 12 de ellos con sus disparos desde
atrás de los 6,25 m. La primera mitad concluyó favorable a los
locales por cerrado margen de 28-27, para luego ampliarla en el
tercer periodo (54-45), y finalmente concluir 72-62. Mucho tuvo que
ver en el final el centro José Cairo, con sus 12 puntos y cuatro
rebotes. Michael Guerra anotó 19 tantos por los derrotados.
A pesar de que las Capitalinas también ganaron en el primer turno
frente a las espirituanas (71-63), apoyadas en la estelar Yuliseny
Soria (31 puntos), y de esta manera festejar doble en la Fonst,
debemos señalar una riña ocurrida a 20 segundos de finalizar el
enfrentamiento entre los varones, donde estuvieron implicados el
avileño Davisley Granado y el citadino Yosmer Zequeira. El primero
sancionado a ausentarse por tres partidos y el segundo a dos.
Hechos como este no deben producirse, pues opacan la calidad del
espectáculo. En esto mucho tiene que ver la determinación de los
árbitros y el trabajo a favor de la disciplina de los entrenadores y
los delegados de equipos.
El segundo encuentro masculino fue un verdadero cachumbambé, pues
concluyeron el tercer cuarto empatados a 48 puntos. A poco más de un
minuto de finalizar el desafío y, cuando los ahijados de Miguelito
Calderón estaban delante (65-63), el refuerzo espirituano Alexey
Mestre encestó un disparo de tres para poner delante a los suyos por
la mínima (66-65), que a la postre fue el definitorio, aunque
después Michael Guerra marcó dos tantos con sus tiros libres para
clavar la puntilla. El zurdo capitalino Orestes Torres logró 16
puntos y siete rebotes por los locales.