Los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos sostuvieron hoy en esta
capital una nueva ronda de conversaciones migratorias, en la que
evaluaron el comportamiento de los acuerdos vigentes en esa materia
entre ambos países, dijo la AIN.
La delegación de la Isla estuvo encabezada por Dagoberto
Rodríguez, viceministro de Relaciones Exteriores; mientras que la
norteamericana fue presidida por Craig Kelly, subsecretario
asistente principal para asuntos del Hemisferio Occidental del
Departamento de Estado.
En la reunión, que se desarrolló en un ambiente respetuoso, se
discutieron aspectos contenidos en el nuevo proyecto de acuerdo
migratorio, presentado por Cuba, en la ronda celebrada en julio de
2009, en Nueva York.
Esa propuesta tiene el objetivo de garantizar una emigración
legal, segura y ordenada entre las dos naciones y cooperar de forma
más efectiva en el enfrentamiento al tráfico ilícito de personas.
La delegación cubana ratificó el compromiso inequívoco con el
cumplimiento de los acuerdos vigentes y declaró que la ronda de hoy
reafirma la importancia y utilidad de este mecanismo.
Igualmente, remarcó que la Isla cumple rigurosamente con la letra
y el espíritu de los acuerdos migratorios.
Sin embargo, el representante cubano reiteró la permanente
preocupación, por no poder garantizar una emigración legal, segura y
ordenada, como establecen los acuerdos migratorios, mientras Estados
Unidos continúe aplicando la Ley de Ajuste Cubano y la política de
pies secos-pies mojados.
Estas medidas constituyen el principal estímulo a las salidas
ilegales y el tráfico de personas, al ofrecer un tratamiento
preferencial a los cubanos que arriban ilegalmente al territorio
norteamericano, sin reparar en las formas y medios utilizados para
lograrlo.
En la conversación, la parte cubana hizo la solicitud de
autorización de nuevas plazas en la Sección de Intereses de la Isla
en Washington, para optimizar los servicios consulares que se
prestan a los ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos.