Pese a las adversidades climáticas, los ganaderos de la provincia
cubana de Las Tunas crecieron durante 2009 en su producción lechera,
y trabajan este año para incrementar ese indicador en más dos
millones de litros, reporta la Agencia de Información Nacional.
El pasado año se obtuvieron en el territorio cerca de 30 millones
de litros del alimento, casi cinco millones más que en 2008, no
obstante las afectaciones, a fines de este último año, de los
huracanes Ike y Paloma, que entre otros daños destruyeron más de 700
instalaciones pecuarias.
En 2010 se trabaja con el objetivo de producir más de 32 millones
de litros, un ocho por ciento más que en el año precedente, según
informó el ingeniero Alexis Velázquez, delegado del Ministerio de la
Agricultura en Las Tunas.
Para alcanzar ese propósito se prevé elevar hasta el 70 por
ciento la natalidad de terneros, que sólo fue del 59 el año
anterior, entre otros indicadores de la reproducción que aún son muy
bajos en este territorio, como el promedio de litros por vaca
(apenas 4,4).
De lograrse esos objetivos podrá cumplirse el plan de vender al
Estado más de 28 millones de litros de leche, unos cuatro millones
más que lo registrado en 2009 en este territorio, a unos 670
kilómetros al este de La Habana.
Opiniones recogidas por la AIN entre ganaderos experimentados
como Reydenis González, presidente de una cooperativa pecuaria,
evidencian que pese a los avances aún hay muchas potencialidades por
explotar para lograr mayor eficiencia en la ganadería.
Ello será esencial para apoyar el empeño de Cuba por reducir
progresivamente la importación de leche en polvo, que se cotiza a un
alto precio en el mercado internacional.
Con ese fin en los últimos años se ha impulsado en las zonas
rurales de todo el país un programa de entrega directa del producto,
desde las vaquerías que lo obtienen hasta las bodegas que lo venden
a la población.
Este proyecto ha posibilitado que hasta la fecha 67 municipios
cubanos se autoabastezcan de leche fresca producida en el país, con
el consiguiente ahorro de importaciones y gastos en transportación
desde las industrias pasteurizadoras, muchas veces a largas
distancias.