Un novedoso diagnóstico que permite desde bases científicas
desarrollar la cadena productiva del tabaco con eficiencia, eficacia
y sostenibilidad, fue creado en la estación experimental de San Juan
y Martínez, provincia de Pinar del Río.
Según el máster en ciencias Alejandro Izquierdo, entre las
ventajas de ese sistema destaca la posibilidad de pronosticar el
comportamiento de la cosecha, independientemente de las variaciones
climáticas, y prever la probabilidad de afectaciones, las acciones a
emprender y el rendimiento tabacalero, entre otros parámetros.
Por primera vez -dijo- existe un método diagnóstico para tabaco
negro preciso y exacto con el cual se puede vaticinar el
comportamiento de la hoja también en el curado y la fermentación,
así como la calidad de la misma, reporta la AIN.
Precisó que el surgimiento de este proceder está asociado a un
proyecto de investigación realizado en la estación para dilucidar
las causas y las soluciones del problema de la mancha verde, una
enfermedad de la planta, que tiene como origen común el estrés
oxidativo.
Ello -afirmó- provoca daños a la hoja y afecta la presencia y
calidad del tabaco, y por consiguiente trae aparejado mal olor y
sabor.
El diagnóstico se aplica ahora en las Empresas Tabacaleras de San
Juan y Martínez, San Luis y Pinar del Río, integrantes del llamado
macizo tabacalero, y en las vegas de productores de referencia de la
variedad tapado.
Considerado uno de los más importantes de la estación en sus 73
años, el sistema tiene su soporte tecnológico en un equipo
denominado SPAD 502 que permite medir la clorofila y determinar las
deficiencias nutricionales y la madurez de la hoja, entre otros
aspectos.
Inaugurada el 31 de enero de 1937 con la finalidad de restablecer
las variedades que regirían la producción tabacalera de Vueltabajo,
la Estación Experimental cuenta hoy entre su potencial científico
con nueve investigadores, ocho masteres en ciencias y 12
especialistas, informó el doctor Nelson Rodríguez.