Con ricas zonas boscosas, la provincia de Camagüey vive atenta a
la aparición de incendios en su área forestal, cuando las
condiciones son propicias para que sucedan debido a la intensa
sequía.
La situación de sequía no puede ser peor, aseguró a la AIN el
teniente coronel José Ramón Guerra, jefe en el territorio del Cuerpo
de Guardabosques, perteneciente al Ministerio del Interior.
Aunque en los últimos días ocurren lloviznas asociadas a frentes
fríos, sólo humedecen superficialmente la hojarasca y ramas secas
dentro de las arboledas.
Evaluaciones realizadas en los bosques artificiales y silvestres
o naturales por especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente, indican la existencia de gran cantidad de material
combustible seco, en parte provenientes aún del paso de los
huracanes Ike y Paloma en el 2008.
Además de la vigilancia en las zonas forestales para evitar la
aparición de focos o para saber de ellos con rapidez y enfrentarlos
antes de que tomen fuerza, Guerra informó acerca de la adopción de
medidas preventivas acometidas por la Empresa Forestal Camagüey.
Mencionó las trochas cortafuegos en el perímetro de los bosques.
Sin embargo, en el interior de los macizos arbóreos el trabajo es
a más largo plazo y en dependencia de las posibilidades económicas
de Cuba para invertir en combustible y maquinaria para hacer esa
labor.
Guerra señaló que durante el actual año ocurrieron 17 incendios
que llegaron a los bosques, aunque con afectaciones ligeras, pues
fueron controlados y extinguidos en poco tiempo.
En 2009 en la provincia sucedieron nueve fuegos en la foresta,
pero uno de grandes proporciones y de varios días en la reserva de
coníferas de San Felipe-Los Joberos, al noroeste de esta ciudad,
provocó una pérdida económica de casi 39 millones de pesos, según
una comisión multidisciplinaria que evaluó su impacto ambiental.
Durante las últimas semanas la Jefatura Nacional del Cuerpo de
Guardabosques viene alertando sobre las condiciones propicias para
la aparición de sinistros forestales, y pronostica en el 2010 de 319
a 360 de estos fenómenos en el país, con Camagüey entre las regiones
de mayor peligro.