El viceministerio de Defensa Civil declaró alerta máxima en
Bolivia debido a la crecida de los ríos Ichilo, Ibare, Mamoré y Beni,
de la cordillera amazónica, reporta Prensa Latina sobre una
información publicada en el diario Cambio.
Según el rotativo, el Ejecutivo emprende las tareas de
reconstrucción por los desastres naturales asociados al fenómeno
climatológico El Niño, al tiempo que pronosticó más lluvias para
marzo.
Hernán Tuco, máxima autoridad de Defensa Civil, explicó que se
recomiendan medidas de prevención en todas las zonas de influencia
de los ríos Ibare, Mamoré y Beni, que se encuentran entre
Rurrenabaque, Puerto Cavinas y Villa Bella.
También esos embalses tiene un impacto importante en los ríos
Yacuma, Iténez, Orthon y Madre de Dios, todos en la zona oriental y
amazónica de la nación suramericana, recordó.
Al verificarse los niveles altos, que a la fecha se encuentran en
alerta roja o muy cercanos a ella, precisó, existe una elevada
probabilidad de desbordes o incremento de zonas afectadas por
inundación.
Actualmente se registran unas 40 mil familias damnificadas por
las riadas, intensas precipitaciones e inundaciones, recordó.
La víspera, Tuco entregó en la ciudad capital del Trinidad (Beni)
cerca de ocho toneladas de alimentos y vituallas para tres mil 400
familias afectadas por el temporal.
En esta tarea de auxilio a los afectados por los desastres
naturales, dijo, participan de manera coordinada los ministerios de
Desarrollo Rural, Obras Públicas, Agua y Medio Ambiente y las
Fuerzas Armadas, entre otras instituciones.
Precisó que para la atención de emergencias se requirieron 6,6
millones de dólares, pero que en los próximos días se verá la
posibilidad de inyectar mayores recursos provenientes de la
cooperación internacional y del Tesoro General de la Nación.