A tono con la estrategia cubana de incrementar y diversificar la
obtención de semillas para el programa agroalimentario, el
Ministerio de la Agricultura en la provincia de Pinar del Río
moderniza las unidades seleccionadoras de simientes.
En opinión de directivos, ese proyecto, unido a otras mejoras,
convertirá a la más occidental provincia en una de las de mayor
envergadura en el aporte de especies tradicionales y atípicas, a fin
de avanzar de modo paulatino en la sustitución de importaciones.
El territorio cuenta con dos plantas de elección y procesamiento
de variedades, una de granos y otra de frutos carnosos, adjunta a la
Fábrica de Conservas La Conchita, y con la Unidad Empresarial de
Base Semillas Varias Pinar del Río.
Esa última entidad genera producciones de lechuga, brócoli,
acelga y rábano rojo, mientras el mayor reto es sostener la calidad
y adecuada preservación de tales alimentos, cada vez más incluidos
en la dieta.
Por otra parte, allí se trabaja en un programa encaminado al
fomento de áreas acondicionadas como polígonos de prueba para nuevas
especies, mientras la Biofábrica asumió inversiones dirigidas a
poner en explotación todo su potencial productivo.
Sostén del ciclo de obtención de las semillas, la producción
especializada es requisito que avala sus cualidades genéticas,
urgidas, luego, de siembras oportunas, atenciones a los plantíos y
cosechas en tiempo, opina el agrónomo Carlos Armora, del Grupo
Empresarial Azucarero provincial.
Motivados por la vinculación de los ingresos monetarios a los
resultados finales, entre otras iniciativas, los agricultores acogen
con beneplácito las proyecciones relativas al abastecimiento de
variedades y ponen énfasis en el cuidado de los suelos.
La provincia de Pinar del Río, junto a Granma, Holguín, Santiago
de Cuba y Guantánamo, figura entre las de tierras menos productivas
o de bajos rendimientos, dada la incidencia del cambio climático y
de recurrentes desaciertos en el manejo de ese recurso natural,
según informes de la agricultura.