La fuerte sequía que afecta hoy a Venezuela tensa la situación
eléctrica del país, dependiente en 70 por ciento de hidroeléctricas
para la generación energética, un patrón de consumo considerado
derrochador por los expertos.
De inmediato, ante el descenso peligroso de los embalses, las
autoridades anunciaron que adquirieron equipos para adicionar hasta
mayo cuatro mil megavatios al sistema de distribución de
electricidad, reporta Prensa Latina.
El propósito de estas obras que se adelantan simultáneamente en
varias regiones es eliminar la dependencia en la generación de la
Hidroeléctrica de El Guri, el mayor embalse del país que disminuye
su nivel hasta 13 centímetros por día.
La situación, según expertos, obedece a la sequía provocada por
el fenómeno climatológico El Niño, pero también al derroche, por lo
que se inició una amplia campaña de divulgación sobre la necesidad
de ahorro.
Este enfoque va reforzado por la imposición de multas en las
facturas a quienes aumenten o no reduzcan el consumo y disminución
del costo para los que lo disminuyan.
Las autoridades informaron asimismo que un recién creado Estado
Mayor Eléctrico evalúa el proceso de construcción de las obras y la
situación diaria del sector, mientras el parlamento anunció para la
próxima semana una sesión dedicada al tema.
Como parte de estas acciones el ministro de Energía Eléctrica,
Alí Rodríguez, asistirá el próximo día 24 a la Asamblea Nacional
para debatir con los parlamentarios una propuesta de reforma de la
Ley para el Sistema Eléctrico y la actual coyuntura energética.
La situación provocada por la sequía reveló, según expertos, un
problema estructural dada la dependencia de las plantas
hidroeléctricas en momentos de cambios climáticos, lo cual impone
una mayor diversificación de las fuentes.