WASHINGTON, 17 de febrero.— El presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, anunció este martes la inversión de 8 300 millones de
dólares (más de 6 000 millones de euros) en concepto de préstamo
para la construcción de la primera planta nuclear estadounidense en
casi tres décadas, con lo cual su gobierno demuestra que ellos sí
pueden, aunque piden sanciones para otros que persigan igual
objetivo.
"Aunque no hemos abierto nuevos caminos para la construcción de
nueva planta energética nuclear en 30 años, la energía nuclear
continúa siendo el mayor recurso de combustible que no produce
emisiones de carbono", declaró. Obama explicó que el país necesita
incrementar el suministro de energía nuclear para satisfacer su
demanda energética y combatir el cambio climático, según el despacho
de Reuters/EP.
Este
préstamo irá destinado a la compañía de energía eléctrica Southern,
que construirá dos reactores en la planta Vogtle, situada en el
estado de Georgia. Esta empresa es una de las que más centrales de
carbón tiene de todo el país.
"Es un apoyo importante al papel que la energía nuclear debe
jugar para la diversificación de la mezcla de fuentes energéticas y
para ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero",
valoró el director ejecutivo de Southern, David Ratcliffe, en un
comunicado emitido por su empresa a través de Internet.
La administración norteamericana espera que con esta postura los
republicanos sean más proclives a apoyar la legislación sobre cambio
climático propuesta por Obama.