A poco más de dos años de iniciada su gestión la Oficina del
Conservador de Cienfuegos muestra este jueves avances en la
protección y desarrollo de los valores patrimoniales bajo su
custodia.
En declaraciones a Prensa Latina el arquitecto Irán Millán,
director de la institución, insistió en hacer énfasis en el concepto
de desarrollo, pues su labor trata en lo fundamental de insertar el
área protegida en la vida de la comunidad.
El núcleo del centro histórico de Cienfuegos, 250 kilómetros al
sudeste de La Habana, fue declarado como Patrimonio Mundial por la
UNESCO en su reunión de Durban, Sudáfrica, en julio de 2005.
Uno de los principales logros de la Oficina en su primer bienio
resulta el funcionamiento de una Escuela de Oficios que ya cuenta
con una matrícula superior a los 40 educandos preparándose en
especialidades vinculadas a la restauración del patrimonio
construido.
El parque Martí, corazón de la ciudad patrimonial y lugar de la
fundación -22 de abril de 1819- y el paseo del Prado, eje vial de la
villa y borde oriental del centro histórico, centralizaron las
principales intervenciones de restauración y conservación en estos
dos años.
En el mismo orden resultó loable la construcción de un túmulo
funerario en el cementerio Tomás Acea, donde descansan desde abril
último los restos del fundador, el militar de origen francés Luis De
Clouet.
Además de Cienfuegos, La Habana, Trinidad, Santiago de Cuba y
Camagüey cuentan con este tipo de oficinas en la mayor de las
Antillas, en unos casos llamadas del Historiador y en otros del
Conservador.