Con un homenaje a la bailarina Lorna Burdsall y el reconocimiento
a integrantes de Danza Contemporánea de Cuba (DCC), concluyeron los
festejos por el medio siglo de la compañía, reportó la AIN..
Al destacar la impronta de Lorna Burdsall, Isabel Blanco,
bailarina principal de DCC, subrayó el respeto y el apoyo de la
recién fallecida maestra a la integridad del grupo y sus aportes en
la formación de las primeras generaciones de bailarines cubanos
después del triunfo de la Revolución.
Lorna es, sin dudas, una figura cimera en la historia de la danza
en Cuba, y el mejor homenaje que podemos tributarle hoy es en el
escenario, significó en referencia a la también coreógrafa y
merecedora del Premio Nacional de Danza 2008 y el de Enseñanza
Artística 2009.
Marilyn Garbey, teatróloga, subrayó que la agrupación danzaria
-fundada el 25 de septiembre de 1959 bajo la dirección de Ramiro
Guerra- se mantiene fiel a sus presupuestos iniciales y sus más de
50 integrantes continúan marcando pautas en el escenario mundial.
El desarrollo intelectual de los bailarines y de los coreógrafos
de Cuba, además de la apertura hacia otras manifestaciones
artísticas, constituyen retos de DCC, a juicio de la especialista.
Como parte de los festejos por los 50 años de la agrupación
danzaria, la Asociación Hermanos Saíz entregó reconocimientos a
jóvenes bailarines y coreógrafos de la compañía, entre ellos George
Céspedes, Julio César Iglesias, Wuisley Estacholy, Jenny Nocedo y
Yoerlis Brunet.