Se destapa el garbanzo

Pastor Batista Valdés

Jesús Menéndez. (Las Tunas).— Ante la curiosidad de algunos escépticos y la perseverancia de los audaces, un "nuevo inquilino vegetal" sigue acaparando espacio e interés en áreas estatales y campesinas de esta zona, adonde llegó un buen día con serias intenciones de quedarse.

Se trata del garbanzo, proteico grano del cual este norteño municipio tiene sembradas actualmente más de 530 hectáreas en dos granjas estatales y en las 17 Cooperativas de Crédito y Servicios dedicadas a cultivos varios.

Fotos: Yaciel Peña de la Peña (AIN)En estas áreas se multiplicarían los resultados si funcionara esa máquina, inactiva desde hace más de dos años.

Aunque relativamente "joven", la inserción de esa planta aquí se hizo más notable a finales de la década de 1990, cuando campesinos como Reinold Fernández Pérez apostaron por el futuro de una variedad que podía congeniar perfectamente con las particularidades del clima en esa zona (Las Tapas) y, sobre todo, con la presencia de suelos pardos y ferralíticos rojos.

Según afirma el ingeniero agrónomo Amaury Velázquez Martín, director de cultivos varios en la empresa agropecuaria Jesús Menéndez, la experiencia acumulada indica hoy la factibilidad de continuar fomentando ese grano, no solo mediante la incorporación de nuevas áreas, sino también por la vía de más altos rendimientos.

"De hecho —explica— el garbanzo está aportando resultados más altos que el frijol, sin tantos recursos y exigencias como demanda este último.

"La evidencia está en las tierras del propio Reinold y de su cuñado Gildardo Zaldívar Concepción, cuyos rendimientos están en la tonelada y media por hectárea (superior al promedio que registra el municipio) e incluso pudieran ser más elevados si pudiéramos asegurarles mejores condiciones y más productos químicos."

TODO PARA EL FRENTE

"No vendemos nada por fuera —asegura Reinold—; toda nuestra producción, tanto en granos como en viandas y otros alimentos, va directamente al Estado."

Bajo ese principio, el garbanzo que cosechan las dos granjas estatales y 17 cooperativas, de manera muy incipiente todavía, tiene como destino la empresa de semillas (para seguir fomentando esa planta), frutas selectas (con vistas al turismo) y acopio, de manera que también la población pueda adquirir una parte, fundamentalmente en las ferias agropecuarias.

Fotos: Yaciel Peña de la Peña (AIN)Bien atendido, el garbanzo puede aportar magníficos resultados a los 120 días de sembrado.

Jorge Conde, jefe de plátano y granos en la delegación provincial de la agricultura, dijo a Granma que además del cultivado en Jesús Menéndez, también hay presencia del garbanzo en tierras de Puerto Padre, Las Tunas, Jobabo y Majibacoa, aunque las mayores perspectivas se concentran en los tres primeros municipios, ubicados al norte del territorio.

Después de esta primera etapa de "roce y enfrentamiento", Gildardo no alberga la menor duda en cuanto a las ventajas y conveniencias de "destapar" este cultivo más allá de la zona de Las Tapas, del municipio, e incluso de la provincia, para evitarle o reducirle al país gastos innecesarios comprándolos en el exterior.

En opinión de los productores, lo que se necesita es organizar bien las acciones, tener un mínimo de recursos, deseos de trabajar, producir de todo, no estar pensando en el barco y desatar nudos que todavía impiden hacer más.

La confirmación de esto último subyace en la misma plantación garbancera de Reinold y su cuñado, donde una máquina Fregat (para regadío) permanece inactiva desde hace más de dos años, en espera de que se electrifique un sistema que al parecer no requiere de muchos recursos.

De solucionarse este problema, se aprovecharía la red de canales existente, el agua de la presa Juan Sáez y la voluntad de quienes desean sacarle más provecho a la misma tierra, una vez concluida la cosecha del grano, mediante la siembra de otros cultivos de ciclo corto.

Tales impedimentos, sin embargo, no desaniman a ese laborioso dúo que, sobre la base de sus ingresos personales y familiares, se han pertrechado de valiosos equipos e instrumentos. Así construyeron una cultivadora de granos, explotan eficientemente su septuagenario tractorcito, y algo más importante aún: mantienen permanentemente al servicio de otros miembros de la CCS Oscar Lucero todo ese patrimonio y el conocimiento que han sedimentado con las botas y las manos en el surco.

No corresponde a ellos, ni a otros campesinos del lugar, el mérito exclusivo de haber desafiado "los secretos" del garbanzo. Informaciones de prensa han dado cuenta en distintos momentos de intenciones no menos loables en zonas de Ciego de Ávila, Sancti Spíritus, Holguín, Guantánamo, La Habana, Pinar del Río...

Lo importante, como enfatiza Amaury, no es crear expectativas, sino obrar con seguridad. Donde los suelos y el clima lo permitan, esa puede ser una magnífica alternativa en el empeño por sustituir importaciones.

Su probada resistencia a plagas y enfermedades (mejor que el frijol), la peculiaridad de no demandar tanta agua (incluso se desarrolla mejor en periodo de sequía), su poder nutritivo y calórico, así como la aceptación que tiene dentro de la cocina familiar, tornan lógico el análisis a favor de su siembra.

En esa "onda" está girando el agro tunero. Y no por gusto el mejor despegue se localiza más al norte... en los límites con Velasco: zona que no por gusto tiene la bien merecida denominación de Granero de Cuba.

 

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