La creciente sequía que azota más de mil 300 hectáreas de campos de
arroz obliga a campesinos vietnamitas del Delta del Mekong a
perfeccionar sus sistemas de regadío.
Unas 200 hectáreas del distrito de Bien ya están completamente en
estado de desertificación, tras dos meses sin lluvias.
Los agricultores de la región pagan diariamente por el bombeo del
agua subterránea para regar el arroz, aunque se teme que la cosecha
sea insuficiente.
Ello obligó a los campesinos a experimentar con nuevos métodos de
fertilizantes que estimulen el crecimiento de las raíces y la
humedad del subsuelo.
El perfeccionamiento de sistemas de irrigación, la construcción
de diques y el cambio de ciclos en las cosechas son algunas futuras
soluciones barajadas para enfrentar los sucesivos períodos de
sequía.
Por lo pronto, el Ministerio de Agricultura y el Desarrollo Rural
de Vietnam y la Empresa Eléctrica acordaron la liberación en tres
etapas de las reservas acuíferas de los principales depósitos del
país.