Autoridades de la chilena Isla de Pascua manifestaron su
preocupación por una posible llegada masiva de turistas al
territorio para ver un eclipse total de Sol que ocurrirá el próximo
11 de julio.
Y es que, refieren, no hay capacidad para alojar a los cinco mil
visitantes que pretenden llegar, señala hoy Radio Cooperativa, en su
página web.
Según el presidente del Consejo de Ancianos, Alberto Aotus, la
reserva hotelera está copada de cara al fenómeno.
Por su parte, la alcaldesa Luz del Carmen Zasso, dijo que la
población del territorio insular está preocupada por el
abastecimiento, la seguridad, que las personas que vengan no traigan
violencia o droga", aunque reconoce los beneficios de tantos
visitantes.
"Los rapa nui estamos felices de recibir visitas, nos sentimos
orgullosos de compartir la belleza de este 'museo al aire libre' que
es Isla de Pascua, pero lo único que pedimos es que respeten el
patrimonio para que las próximas generaciones también puedan gozar
de él", subrayó.
El próximo 11 de julio del 2010 se producirá un eclipse solar
total que será visto en el sur del océano Pacífico incluida la isla
Tuamotu en Polinesia Francesa y la Isla de Pascua, la costa de Perú,
y por el sur de Chile y Argentina.
Ocurrirá exactamente 19 años después del eclipse total del 11 de
julio de 1991.
La mayoría de los interesados en viajar a la isla son aficionados
a la astronomía y científicos de centros chilenos e internacionales.
De acuerdo con declaraciones de Conny Martin, de la agencia Rapa
Nui Travel hay estadounidenses que reservaron en 2005, anticipándose
al fenómeno, pues ellos siguen los eclipses alrededor del mundo.
La Isla de Pascua, ubicada en la Polinesia, en medio del Océano
Pacífico, es uno de los principales destinos turísticos de Chile,
por su belleza natural y su cultura ancestral de la etnia rapa nui,
cuyos únicos vestigios corresponden a enormes estatuas conocidas
como moáis.