Dos de los principales exportadores de armamentos en el mundo,
Francia y Estados Unidos, pidieron nuevas sanciones de la ONU contra
Irán, a partir de sospechas de que Teherán desarrolla su programa
nuclear con fines bélicos.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, y su
homólogo francés, Hervé Morin, coincidieron en ese llamado ante la
falta de respuestas convincentes de Irán sobre sus proyectos de
enriquecimiento de uranio.
Luego de concluir una reunión de trabajo en esta capital, Gates y
Morin dijeron a la prensa que ante la falta de resultados del
diálogo con las autoridades iraníes, se avanza hacia un camino
inevitable de sanciones .
También el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard
Kouchner, solicitó medidas coercitivas inmediatas contra Irán, a
partir de su decisión de iniciar hoy el enriquecimiento de uranio.
La víspera, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, anunció hoy
que ha ordenado al Organismo nacional de la Energía Atómica que
inicie el proceso de enriquecimiento uranio al 20 por ciento, ante
la falta de respuestas concretas a su plan por parte de occidente.