El superávit por cuenta corriente de Japón disminuyó 18,9 por ciento
en 2009, completando su segundo año consecutivo a la baja, informó
el Ministerio de Finanzas.
Apuntó que la caída se debió a la disminución de los ingresos por
cuenta corriente.
Especialistas opinaron que persistirán las dificultades en la
economía nipona a principios de este año, pues el gobierno asignará
más fondos a sus propias políticas en detrimento de algunos
proyectos de obras públicas.
Agregaron que a estas dificultades se suman otras como el aumento
del desempleo y la persistente deflación.
Al respecto, fuentes oficiales informaron recientemente que la
desocupación alcanzó en 2009 un 5,1 por ciento, su peor nivel en más
de cinco años y añadieron que en este período se registró una caída
de los precios de 1,3 por ciento.
Explicaron que la situación puede frenar la recuperación, a pesar
de algunas señales positivas en el sector manufacturero y de las
exportaciones.
Ante tales hechos, el Parlamento de Japón aprobó otro presupuesto
extraordinario, el segundo en este año fiscal, el cual supera los
siete billones de yenes, (unos 56 mil 700 millones de euros).
Como parte del plan de estímulo se incluyen medidas para apoyar a
las pequeñas y medianas empresas y al mercado de productos
ecológicos, pero la prioridad es disminuir el desempleo y combatir
la deflación, explicaron.
El proyecto presupuestario elaborado por el gobierno del primer
ministro Yukio Hatoyama para 2010 supera los 92 billones de yenes
(unos 729 mil millones de euros), el mayor en la historia de Japón.
Analistas opinaron que la administración tiene otras
dificultades, entre ellas, la urgencia de reducir su deuda nacional,
la mayor de los países industrializados, debido a la financiación
como parte de las medidas adoptadas ante la recesión.
La agencia de análisis económico internacional, Standard and
Poor's, consideró que el gobierno nipón no implementó las
disposiciones necesarias para enfrentar su elevado débito.