Dos soldados
británicos, integrantes de una patrulla, murieron anoche al explotar
una bomba en el distrito de Sangin, ubicado al sur de Afganistán,
informó hoy el Ministerio de Defensa del Reino Unido.
"Estaban realizando la ronda de rutina cerca de la Base Patrulla
Wishtan cuando se vieron alcanzados por una explosión", explicó el
teniente coronel David Wakefield, portavoz de las fuerzas británicas
en Helmand, provincia donde se encuentran acantonadas las tropas del
Reino Unido.
Con este atentado se eleva a 255 el número de soldados británicos
fallecidos en Afganistán desde finales de 2001, una cifra que iguala
el número de militares muertos durante la guerra de las Malvinas en
1982.
Al respecto, analistas ingleses aseguran que mientras la
incursión bélica en la isla argentina le permitió a la entonces
primera ministra británica Margaret Thatcher convertirse en una de
las principales líderes de la nación, la guerra en Afganistán ha
minado el apoyo popular al gobierno de Gordon Brown.
Sondeos de opinión corroboran que el actual primer ministro,
quien deberá convocar a elecciones para junio, cada vez pierde más
puntos; los ciudadanos rechazan la presencia militar británica en el
país asiático, y los expertos se preguntan qué papel puede
desempeñar el Reino Unido en el escenario global en el futuro.
Los críticos de Brown, por su parte, aducen que la falta de
financiación a la guerra en Afganistán durante el tiempo que se
desempeñó como ministro de Finanzas, llevó a una escasez de equipos
de primera línea como helicópteros, hecho que hoy repercute en
muchas de las bajas en las tropas británicas.
Los soldados fallecidos pertenecían al primer batallón del
Regimiento Real de Escocia, el cual no forma parte de la operación
Moshtarak, la ofensiva conjunta a gran escala que prevén lanzar
fuerzas afganas y de la OTAN en la provincia de Helmand para quebrar
el frente talibán en el sur del país.
En esta operación militar, considerada la más importante desde la
invasión a Afganistán en 2001, participarán al menos cuatro mil
soldados británicos a los que se les sumarán estadounidenses y
afganos, según reseña el periódico inglés Sunday Telegraph.
La ofensiva, cuya fecha de inicio aún se desconoce, superará a la
operación Garra de Pantera desarrollada el pasado año y durante la
cual 10 soldados británicos perdieron la vida y más de 100
resultaron heridos.