COLÓN.—
Aunque nadie puso en duda su origen, los colombinos no se imaginaron
20 años atrás cuán notable sería la contribución cultural de la
Galería de Arte a la que dieron por nombre José Miguel González
Jiménez, asentada en una vieja casona del siglo XIX.
Entre los argumentos que pesaron para que esta institución
cobrara vida, estuvo el del intelectual Roberto Capote Peón, su
director, que con su convincente vehemencia logró demostrar la
importancia de una galería para el territorio colombino, un
municipio donde el alcance de la cultura se toma muy en serio.
Una por una ha promovido entonces las artes visuales. Con el
tiempo la necesidad de asistir a las exposiciones allí programadas
se convirtió en una costumbre y el sitio pasó a ser de los más
renombrados del pueblo.
La suma de afectos ganados por la Galería se aprecia de alguna
manera por los incontables reconocimientos, entre los que sobresalen
la condición de Vanguardia Nacional por once años consecutivos, el
Premio Provincial de Cultura Comunitaria, y la Bandera 70
Aniversario de la CTC, el más reciente.